domingo, 1 de septiembre de 2013

Capítulo 10.

*Narra Rocío*

Cantaron cinco canciones, 'Route 66', 'Heartbreaker', 'Don't give up my game', 'Still' y 'Me gusta'. Esta última fue increíble, nos la dedicaron y Dani no paraba de mirarme. Quería poder volver a abrazarlos, ya que hacía mucho tiempo que no les veía. Pero en especial quería abrazar a Dani, ese rubio tan especial, se comportaba tan bien conmigo...
- Bueno chicos, nosotros ya nos vamos. - Blas comenzó a hablar.
- Esperamos que os haya gustado este pequeño concierto. - David terminó de hablar y los cinco pasaron dentro del instituto.
Clara, Elena, Ana y yo entramos en el instituto, les buscamos durante y rato y finalmente los encontramos. Yo corrí hacia Dani en cuanto le vi, estaban los cinco en una clase tomando algo y hablando con los profesores de música.
- ¡Chicas! ¿Qué tal? ¿Os ha gustado la sorpresa? - Dijo Blas ya abrazando a Clara.
- Nos ha encantado, hacía tiempo que no podíamos ir a un concierto y nos ha hecho mucha ilusión. - Dijo Elena mientras Álvaro la agarraba de la cintura para darla otro abrazo.
- Por eso vinisteis un par de días al instituto, ¿no? - Los chicos asintieron.
- ¿Y si nos vamos los diez a celebrar que os habéis graduado? - Preguntó Carlos de la mano de Ana.
- Emm... Bueno... Los diez no sé porque creo que Lucía ya tenía planes, algo nos ha comentado antes.. ¡Pero nosotros nueve por supuesto! - Miré a Dani al terminar la frase, esos ojos tan perfectos que tenía cada día eran más bonitos.
- Bueno, nos hacía ilusión que estuviéramos todos, pero por lo menos estamos nosotros nueve. - Contestó Dani.

*Narra Clara*

Los demás siguieron hablando un rato, Blas y yo nos separamos un poco del grupo, tenía que hablar con él.
- ¿Pasa algo? - Me preguntó algo preocupado.
- Sólo quería preguntarte una cosa, no te asustes. - Reí.
- Pues dime. - Respondió con una sonrisa.
- ¿Os ha dicho algo David? - Pregunté.
- ¿De lo de Lucía?
- Sí, creo que todos lo habéis visto.
- Bueno, no le hemos querido decir nada. Pero me llegas hacer tú a mi eso y me enfado mucho. - Puso morritos y cruzó los brazos.
- ¿Enfadarte? No seas tonto anda... 
- ¿Tonto? Pero soy tu tonto, ¿no? - Poco a poco me fue agarrando las manos entrelazando sus dedos con los míos y con esa sonrisa.
- ¡Qué loco estás Blas! - Los dos reímos.
- Será por ti, loco por ti. Clara sinceramente yo... Te quiero. - Tras decir esto me besó, no lo podía creer, no tenía ni idea de que sentía eso por mi.
- Blas, ¿lo dices en serio?
- Claro que sí. ¿Acaso quieres que te lo vuelva a demostrar? - Y antes de que pudiera decir nada me volvió a dar un beso.
- Bueno, bueno, bueno, ¿qué es lo que ven mis ojos? ¿Una nueva parejita? - Y tenía que venir Ana a interrumpir.
- Pues eso parece rubita, Clara y yo estamos juntos, ¿no? - Me miró a los ojos.
- Claro que sí chiquitito. - Esta vez le besé yo.
- Bueno, ¿y si nos vamos por ahí a celebrarlo y tomar algo?
- Carlos, ¿ya estás con hambre?
- Sí David, sí. Ya sabes que yo necesito una dieta completa para satisfacer a mi organismo. 
- Bueno... Ya empieza a ponerse a hablar de forma inteligente... Eso es que ya tiene mucha hambre... - Todos nos reímos y salimos de aquel aula.

*Narra Elena*

No me podía creer lo que acababa de pasar. ¡Clara y Blas están saliendo!  Ya había dos parejitas en el grupo y yo creo que en breve Dani y Rocío estarían juntos, pero a él le daba miedo perderla o estropear su relación, esos pequeños miedos que tiene y que aunque él piense que puede pasar, nunca sucederá. Apuesto a que si se lo dijera a Rocío los dos estarían juntos y felices, pero ese miedo no le dejaba lanzarse. 
Cogimos el coche de Dani, en el que fueron Dani, Rocío, David, Ana y Carlos, y el coche de Blas, en el que íbamos el resto. Durante el viaje no parábamos de hacer el tonto y reír, siempre que estaba con ellos me lo pasaba genial, hasta mis amigas me dijeron en varias ocasiones que hacía tiempo que no me veían sonreír así, pero ellas decían que era por Álvaro, yo la verdad no sabía porqué, simplemente estaba mejor que antes, reía más y eso era todo, aunque reconozco que sentía algo por Álvaro...
- ¡Hey pequeña! Te has quedado embobada mirando por la ventana. - Álvaro se refería a mi.
- Ya, - Reí. - estaba pensando. 
- ¿En qué? - Me preguntó con una sonrisa.
- Nada, no sé, todo esto, parece increíble poder estar aquí con vosotros.
- ¡Oh! ¡Elena se nos pone sensible!
- ¡Ay Blas déjame! - Reímos y todos nos dimos cuenta de que empezó a sonar 'Make my day' en la radio, sonaba en los 40 principales. 
Los cuatro empezamos a cantar la canción como si no hubiera mañana. Poco después de que terminara bajamos del coche, habíamos llegado a casa de David, allí haríamos una pequeña fiesta y comeríamos antes de que Carlos volviera a protestar porque tenía hambre.
Blas encontró una plaza libre para aparcar, estacionó el coche y llamamos al telefonillo de David, los demás ya habían subido a su casa.
- ¿Quién es?
- Pizzería a domicilio, cuatro quesos y barbacoa ¿no? - Blas comenzó la broma.
- Uy... Lo siento, pero creo que se ha confundido. - De fondo se escuchó a Carlos pidiendo algo para comer, ¡menudo amor le tenía ese rubio a la comida!
- Venga David, abre que hace mucho calor. 
- ¿Álvaro? ¿Ahora vendes pizza? ¡Muy mal eh! No me esperaba esto de ti... - Tras esto David nos abrió la puerta, subimos hasta su piso y entramos en la casa. La verdad es que era bastante grande, entre Blas y Álvaro nos enseñaron la casa a las cuatro, mientras David y Carlos comenzaron a preparar la comida. 
- Y aquí está la cocina, que por ahora sigue teniendo comida, pero cuando llega Carlos no es que dure mucho...
- ¡Oye que yo no como tanto! - Comenzamos a reír, ¿que no comía tanto? Si, ya...

Dos horas después ya habíamos comido y recogido la mesa, ahora si que empezaba la fiesta.
- ¿Cantamos algo con el karaoke?
- Carlos, ¿estás seguro de que quieres escucharnos? Prométeme que después de oírme cantar me vas a seguir queriendo igual. - Ana y Carlos rieron y se besaron.
El karaoke empezó cuando David, Clara y Rocío cantaron 'Let her go' esa canción me encantaba. Siguieron Ana y Carlos cantando 'Teenage dream', después Blas y Clara cantaron 'Die young', luego fueron Dani y Rocío con 'Troublemaker' y finalmente Álvaro y yo con 'Impossible' sí, me tocó la canción más difícil, pero al terminar la verdad es que todos parecían bastante satisfechos. Al final acabamos cantando todos 'Heartbreaker'.
- David, dime que la cámara está apagada y todo este rato no nos has grabado porque puedo morir de vergüenza.
- Si tú quieres oír eso yo te lo digo, pero puede que te esté mintiendo. - Me contestó y nos reímos.
Cantamos alguna canción más y nos hicimos algunas fotos bailando, cantando y haciendo el tonto. Alguna se coló que era decente, pero muy pocas, en las demás salíamos pasándolo bien, como cada vez que estábamos juntos.
El tiempo pasó muy rápido y en cuanto nos quisimos dar cuenta ya eran más de las diez de la noche y el estómago de Carlos y de alguno más iba protestando.
- Cenamos también todos juntos, ¿no?
- Claro, ya que por fin nos vemos hay que aprovecharlo. - Tras decir esto Clara miró a Blas y se dieron un cariñoso beso. 
Terminamos de cenar unas cuantas pizzas y nos llevaron en el coche de Blas y Dani a casa, igual que habíamos venido. 
Otra vez todo fueron risas pero no sonó 'Make my day', aún así cantamos casi todas las canciones que sonaron en la radio. Diez minutos después ya habíamos llegado a la urbanización de Clara, se bajó con Blas del coche y se despidieron en la puerta del portal, varios besos y un abrazo lleno de amor. Formaban una pareja preciosa.
Blas volvió a subir al coche y me llevaron a mi casa. Esta vez fue Álvaro quien se bajó del coche y me despidió.
- ¿Me prometes que mañana nos veremos? 
- Como queráis, si vosotros podéis por mi encantada.
- Bueno, yo más bien pensaba en quedar tú y yo solos. Me apetece pasar una tarde contigo.
- Pues yo encantada Alvarito. - Le sonreí y me correspondió con otra sonrisa.
- ¿Mañana por la mañana en el Retiro?
- ¿A las doce y media?
- A las doce y media. - Y cuando terminé de hablar me abrazó. No me pareció un abrazo como los anteriores, este era mucho más cariñoso, más especial. Nos dimos dos besos.
- Te quiero enana. - Me susurró al oído consiguiendo que se me pusiera la piel de gallina.
- Yo también pedazo de feo. - Y le volví a abrazar. Otra vez un abrazo cargado de sentimientos que ninguno de los dos acababa de entender.
Vi cómo se alejó y se subió en el asiento del copiloto del coche de Blas, antes de irse los dos se despidieron moviendo la mano por la ventanilla, yo también me despedí de ellos. Había sido un día de esos que no importaría que se volvieran a repetir.

*Narra Álvaro*

- ¿Se lo has dicho? 
- No Blas, no, aún no.
- ¿Aún no? Ya ha pasado casi un mes y todo este tiempo habéis seguido hablando, estos días hablabas de ella continuamente. ¿Cuándo se lo vas a decir? Porque yo creo que no decírselo en el fondo te está sentando mal. 
- Blas ya se lo diré cuando yo crea conveniente, en serio.
- Vale, pero yo que tú me daría prisa...
- ¿Prisa? ¿Por qué?
- Por dios Álvaro, ¡ni que hubieras nacido ayer! Esa chica es guapa, inteligente, simpática y en el instituto había muchos chicos...
- Muchas gracias Blas, ahora has conseguido que me preocupe.
- Eso es lo que quiero, que te preocupes, que te preocupes por ella. Esa futura relación sería cosa de dos y tú por ahora sólo miras por ti, por tus inseguridades y a ella mientras la tienes ahí esperando, susurrándola te quieros en el oído pero sin demostrar ninguno de ellos. ¿Puedes dejar de pensar ya en el pasado? Dejar de pensar en tu última relación. Álvaro, se la ve buena chica, se ve que te gusta y cada vez más, se ve que a ella también la gustas y si no estás aún con ella es por ti y por tus 'necesito tiempo'. - Aquello me hizo pensar mucho, muchísimo. Blas tenía razón. La estaba cagando y como siguiera así mucho tiempo más la perdería, al fin y al cabo no era yo el único chico en su vida, había muchos más, amigos y gente que conocería, y yo nunca me había parado a pensar en eso.
- Blas... Sólo puedo darte las gracias. Tienes razón.
- De nada hermano. ¿Cuándo la vas a ver?
- Mañana por la mañana, hemos quedado.
- Pues yo que tú aprovecharía para decírselo, lo digo por tu bien.
- Yo creo que debería decírselo. Sí, lo más probable es que se lo diga.
Y así, pensando en ella llegué a mi casa. ¿De verdad mañana ya podría estar con ella y poder besarla? Espero que sí, que todo salga bien y estemos juntos. Pero muchas veces no todo sale como uno espera... O sí, quién sabe...

No hay comentarios:

Publicar un comentario