sábado, 31 de agosto de 2013

Capítulo 9.

*Narra Elena*

Después que ese viernes tan perfecto junto a esas personas que tanto me hacían sonreír llegó el fin de semana, estudiar, estudiar y seguir estudiando. No nos pudimos ver y la semana pasó, nada, tampoco les vi, sólo hablábamos por teléfono, aunque a penas lo usaba, tenía concentrarme en los exámenes, ya eran los finales y eran los más importantes. Al final no pudimos ir al concierto de Madrid al que nos iba a llevar el padre de Ana, después de los nervios que pasamos por saber si había aprobado el examen para poder ir, estudiar nos impedía verles.
La verdad es que todos echábamos de menos poder pasar una tarde juntos, con las bromas de Carlos y las tonterías de todos, sobre todo de nosotras, la gente decía que teníamos un 'pavo un poco tardío'. La verdad es que no les faltaba razón, las cinco estábamos como unas cabras, hacíamos tonterías sin parar y todos lo pasábamos genial. Era gracioso porque a veces ya no sabíamos si los chicos se reían de nosotras o con nosotras. El caso es que en tan poco tiempo nos habíamos unido muchísimo, aún me pongo a pensar en que hace un mes lo más cercano que los tenía era en mis pósters y ahora hasta había quedado con ellos. Aún me costaba creerlo.

Y llegó la última semana de clase y con ella la fiesta de fin de curso, nos graduábamos y los nervios nos podían a las cinco. 
Llamé a Álvaro, hacía tiempo que no le llamaba y la verdad quería que los cinco vinieran a vernos a la graduación, después de tanto tiempo tenía muchísimas ganas de abrazarles. 

*Llamada de teléfono*
- ¿Elena?
- ¿Álvaro? - Reímos. - ¿Qué tal todo? ¡Qué hacía tiempo que no te escuchaba! Bueno, miento, antes estuve escuchando alguna canción de Auryn. - Más risas.
- Pues muy bien enana, ¿y tú qué tal los exámenes?
- ¡Ya terminados! Por fin. Mañana es nuestra graduación, vendréis a vernos ¿no?
- Emm... ¿Mañana? Bueno... La verdad es que... No... No podemos porque... - Se le notaba que estaba muy nervioso.
- Álvaro, ¿pasa algo? 
- No, no, lo que pasa es que me sabe mal, queríamos veros y  justo nos ha surgido una cosa y no creo que podamos ir a veros.
- ¿Y por la tarde? 
- Por la tarde supongo que sí, ya os llamamos nosotros.
- Vale. Ahora me voy a preparar algunas cosas de mañana, quiero verte eh.
- Y yo a ti pequeña. 
- ¡Hasta mañana feo, te quiero!
- Y yo enana.

Increíble poder escuchar su voz sin que sea en una canción que me sé de memoria o miles de vídeos que habré visto cientos de veces. 
Cené rápido y me fui a dormir pronto, necesitaba descansar, ¡mañana me iba a graduar! Apagué la luz y me puse a dormir, la mañana siguiente guardaba alguna sorpresa...

*Narra Ana*

Y llegó el día, era el día de nuestra graduación, aún me costaba creerlo.
Me levanté y me puse unos shorts y una camiseta de tirantes, nos pondríamos nuestros vestidos en casa de Clara, era bastante grande y la urbanización de las tres pillaba muy cerca del instituto. Tomé algo para desayunar, me lavé los dientes, preparé las cosas que llevaría y esperé a que Elena viniera a buscarme, esta vez no la hice esperar. 
Sonó el telefonillo.
- Ya bajo.
- Venga, que voy bastante cargada.
En menos de un par de minutos ya estaba de camino a casa de Clara con Elena, aunque, al salir del portal fue inevitable quedarme mirando todo lo que llevaba, si que iba cargada si.
- Cielo, ¿qué llevas ahí dentro? - Observé su gran maleta.
- Hija, pues como cuando bailamos, ya sabes que siempre llevo un maletón.
- Pero cuando bailamos nos tenemos que cambiar de ropa.
- Yo es que no sabía que vestido ponerme y... He metido tres, ahora en casa de Clara me ayudáis a elegir.
- ¿¡Tres vestidos!? Dios mío...
- ¡Ay! Que no sabía cuál ponerme, jo.
- Tranquila, que ahora te ayudamos a decidirte.
Las dos llegamos a casa de Clara, ahí también nos esperaban Rocío y Lucía, subimos a su casa y ya estaban las tres arreglándose.
- Elena, sé que tendrás tu manías o algo de eso pero, ¿qué narices llevas en esa pedazo de maleta?
- Otra igual... ¡Qué no sé que vestido ponerme! - Por lo menos tenía tiempo para decidirse, quedaban dos horas para ir al instituto.
- ¿Pero llevas ahí todo el armario?
- Que no Clara, sólo tres vestidos, los zapatos correspondientes de cada uno y maquillaje.
- Dios mío...
- ¡Eso ha sido lo que he dicho yo! - Las tres pasamos a la habitación de Clara y empezamos a vestirnos, peinarnos y maquillarnos.
- Chicas... ¿Sabéis qué?
- ¿Cotilleos? ¡Lo que echaba de menos eso!
- Bueno, más bien una noticia.
- Pues cuenta Lu, que me pones nerviosa.
- Estoy saliendo con Adri...
- ¿Adrián? ¿El de los ojos tan preciosisimos por el que suspirabas desde hace meses?
- Bueno, ni que viviera por su existencia...
- Venga Lucía, ¡que estás loquita por él! - La verdad yo me quedé pensando en David, entre ellos parecía que había algo especial, algo que con el tiempo se convertiría en un 'más que amigos', no quería ni pensar en como reaccionaría cuando se enterara.
Entre todas ayudamos a elegir el vestido adecuado para Elena, finalmente escogió uno de color turquesa, era precioso y la quedaba genial. Nos peinamos, nos maquillamos y salimos de casa de Clara más nerviosas que nunca. 
Ya estábamos en el instituto, a punto de graduarnos, notaba como todo el mundo estaba muy nervioso, normal. Dijeron nuestros nombres, cada una fuimos a por nuestro diploma, vimos los vídeos que pusieron de fotos desde que entramos al instituto y... ¡Comenzó la fiesta!
Las cinco empezamos a bailar y Lucía se fue un rato con Adrián, estaban muy monos bailando abrazaditos.
- Chicas, ¿cómo creéis que se lo va a tomar David?
- Bueno... Yo muchas veces me fijaba en como la miraba, se les veía muy bien juntos.
- La verdad es que hacía ya un tiempo que Lucía no hablaba de Adrián, pensé que ya no le gustaba.
- Bueno, cuando le veamos ya veremos qué hace, ¡ahora a bailar!
- Elena, tú siempre pensando el bailar. - Rocío la dio una palmada en la espalda.
- ¡Efectivamente! Ya sabes que me encanta. 
Seguimos bailando al ritmo de la música, Lucía ya vino con nosotras y de repente escuchamos a alguien decir algo por el micrófono.
- ¡Buenas días a todos! Espero que lo estéis pasando genial, ahora os dejo con una sorpresa. - Habló el director del instituto. 
- ¿Una sorpresa?
- Clara, sé lo mismo que tú, no tengo ni idea de nada.
- ¡Buenos días! - Reconocía esa voz demasiado bien, tanto yo como las otras cuatro.
- ¡Carlos! - Chillamos las cinco a la vez.
- Ahora vamos a cantar alguna canción, ¡esto va sobre todo por esas chicas que conocimos aquí hace casi un mes! - Pude ver perfectamente como con esas palabras de Álvaro a Elena se le puso la carne de gallina.
En ese momento comenzó a sonar 'Route 66', las cinco nos acercamos corriendo al pequeño escenario que habían montado en el patio del instituto. Comenzamos a cantar y bailar, esos cinco chicos que había en el escenario nos miraban y los cinco pudieron observar como un chico moreno, con unos ojos azules se acercó a Lucía, bailó con ella y la besó. Sí, David lo había visto perfectamente, tanto él como los que le acompañaban en el escenario y las que acompañábamos a Lucía abajo. Nosotras cuatro buscamos corriendo la reacción de David, el seguía cantando, sonriendo, hay que reconocer que la sonrisa no era la misma que la de antes, pero por lo menos la mantenía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario