domingo, 25 de agosto de 2013

Capítulo 2.

*Narra Elena*

- ¡Ay! ¡Que sí que son ellos! - Todas corrieron hacia aquellos cinco jóvenes, todas menos yo, que aún seguía de espaldas.
Me giré. No podía ser verdad, ¡estaban allí los cinco! No corrí desesperadamente hacia ellos, tampoco quería parecer una histérica aunque en el fondo lo fuera, moría de ganas por poder abrazarlos.
Cada una estaba hablando con uno, Clara con Blas, Lucía con David, Rocío con Dani, Ana con Carlos y yo con Álvaro. Bueno, yo más bien lloraba, después de todas las peleas que había tenido con mis padres por no ir a conciertos o firmas, les tenía delante de mí y sin guardias que me dijeran que ya me tenía que ir. Pero todo se acaba y cada uno se tenía que ir a comer y nosotras a estudiar, ya que segundo de bachillerato no es que sea muy fácil.

- Una pregunta, ¿por qué estáis en nuestro instituto hasta final de curso? - Clara estaba extrañada.
- Bueno, no os lo podemos decir, ya lo veréis, pero sólo vamos a estar hasta el lunes que viene. - Con esas palabras de Dani a todas nos cambió la cara y yo empecé a llorar aún más, Álvaro me abrazó.
- ¡No llores chiquilla! - David consiguió sacarme una sonrisa.
- ¡Uy! Esta cuando os ve no veas como se pone... - Todos se empezaron a reír.
- ¡Pues anda que tú la primera vez que hablaste con Dani! - Rocío se empezó a poner roja.
- ¡Calla! Mejor no explico cómo te pusiste tú cuando hablaste con Álvaro... - Tenía razón, esa vez lloré muchísimo, después de lo que nos costó ir a aquella firma para verles tan de cerca por primera vez, no lo pide evitar.
- Lo siento chicas, nos encantaría quedarnos un rato más hablando con vosotras pero nos tenemos que ir. ¡Esperamos veros el lunes por aquí! - Después de que Blas dijera esto todos nos despedimos.

*Narra Carlos*

- Chicos tengo que deciros algo... - No pude evitar que me saliera una sonrisa tonta.
- Dinos pillín. - David le guiñó un ojo.
- Pues a ver... Es que es difícil de decir, ha sido así muy de repente... - Me puse muy nervioso por lo que me pudieran contestar.
- ¡Carlos tío arranca! - Dani se estaba estresando con mi lentitud.
- Me está empezando a gustar una chica... - La cara de sorpresa que me pusieron todos era inexplicable.
- La pregunta es: ¿Quién es la chica? - Dijo Blas interesado.
- Ana, de las cinco chicas que nos acabamos de encontrar la que estaba conmigo. - Otra sonrisa tonta.

*Narra Ana*

- Ana, ¿ y ese papel? - Me preguntó Elena.
- Es de Carlos, mirad. - Nos enseñó la tarjeta.
- Carlos Pérez Marco 6******** - leyó Clara.
- ¡Tía que te ha dado su tarjeta! - Chilló Rocío.
- Voy a ponerle un WhatsApp... - Ana sacó su móvil.

*Narra Álvaro*

- ¡Ay, que se nos enamora el rubio! - Todos nos reímos con el comentario de Dani.
- ¡Es ella! - Carlos chilló mirando la pantalla de su móvil.
- Espera, ¿Ana tiene tu móvil? - Blas no entendía nada.
- Es que la di mi tarjeta. ¿Tan malo es? - Contesó Carlos sin dejar de mirar la pantalla del móvil y teclear.
- Vamos a dejarle que se nos ha enamorado... - David abrió la puerta del 'Auryncar', los cinco subimos y, con Dani al volante, fuimos a comer a casa de Blas.
- Álvaro, ¿te pasa algo? - Me preguntó Carlos pero no le escuché.
- ¡Álvaro! - Dani tampoco obtuvo respuesta.
- ¡Álvaro! - Me chillaron los cuatro.
- ¿Qué queréis? - La verdad, estaba ocupado pensando en lo que había pasado hace unos minutos con aquellas chicas, no lo quería admitir porque lo pasé muy mal con mi última pareja pero, creo Elena me empezaba a gustar.
- Álvaro, ¿qué te pasa? Desde que nos despedimos de esas chicas no has vuelto a decir nada y parece que estás en otra parte. - Carlos se empezaba a enfadar.
- ¿Habéis visto cómo miraba Álvaro a la del flequillo? Para mí que...
- Elena, se llama Elena y la miraba normal. No inventes David. - Le interrumpí antes de que pudiera decir algo más.
- Álvaro, que se nota que esa chica te empieza a gustar, a nosotros nos lo puedes decir, somos como cinco hermanos. - Blas intentaba tranquilizarme.
- Ya sabemos lo que te pasó con tu exnovia pero, Álvaro, Elena parece una buena chica y la vida sigue, te puedes volver a enamorar. - Dani tenía toda la razón.
- Bueno... Supongo que la buscaré el lunes en el instituto y estaré un rato con ella, quiero conocerla. - Les dije ya tranquilizado. 
- Si quieres vente conmigo el lunes por la mañana, me acaba de decir Ana que si las acompañamos a Elena y a ella al instituto.
- Carlos, ¡tú no pierdes el tiempo eh! ¿Para cuándo la boda? - Carlos se puso rojo y todos nos a reímos.
- ¡Déjame David! Si me enamoro es cosa mía. -  Carlos seguía escribiendo a Ana con el móvil.
- ¡Ya hemos llegado! - Dani aparcó el coche muy cerca de la casa de Blas, allí los cinco comimos. 

*Narra Elena*

- ¡Chicas! Esta tarde he quedado con Carlos. - Ana chillaba histérica.
- Ana, te recuerdo que esta tarde las dos tenemos que ir a baile. - La dije.
- Ya, ya lo sé, he quedado con él después, tranquila. - Ana me dio una palmadita en la espalda.
- Bueno chicas, nosotras nos vamos ya, luego hablamos. - Rocío, Clara y Lucía nos dieron dos besos a Ana y a mí y se fueron a casa, las tres vivían en la misma urbanización así que se marcharon juntas.
- Elena, dice Carlos que el lunes por la mañana viene con nosotras y... ¡Álvaro también! - Ana no dejaba de mirar la pantalla del móvil.
- ¿Álvaro también? - Perfecto, ya tenía un motivo para estar desconcentrada todo el fin de semana.
- Será por hacerle compañía, habrá visto que tú eres Smiler y le habrá dicho al de la barba que le acompañe. - Las dos llegamos al portal de Ana.
- Tienes razón. - De las pocas ilusiones que me había hecho en escasos segundos, con el comentario de Ana se destrozaron.
- No te pongas triste anda, luego te veo. - Nos dimos dos besos y quedamos en que a las cinco me recogería para ir a baile.
- ¡Llega puntual eh! 
- Lo intentaré. - Era imposible que Ana llegara a por mí puntual, nunca llegaba justo a la hora, pero no la dije nada.
La tarde pasó rápida, en baile siempre lo pasamos genial así que las clases siempre se nos pasaban volando. Y llegó la hora, Ana había quedado con el rubio del flequillo y creo que yo estaba incluso más nerviosa que ella, la veía muy tranquila.

*Narra Ana*

Fui a la puerta del instituto, había quedado ahí con Carlos. Mientras me iba acercando vi que él ya estaba allí. Cuando llegué le abracé y nos dimos dos besos, hablamos, hablamos muchísimo y no parábamos de reír, pero era tarde y llegó la despedida.

- Me ha encantado pasar la tarde contigo, ¡rubio! - Los dos nos reímos.
- ¡A mi también rubia! - Y me sacó una sonrisa, como siempre.
- Todavía me parece increíble haber podido pasar la tarde contigo, pff... No me lo creo. - Carlos rió.
- Tranquila, que no va a ser la última, ¿quieres que quedemos mañana? - Sonrió.
- ¡Claro que sí sombrerito! - Nos dimos dos besos.
- ¡Hasta mañana! - Se despidió moviendo la mano.
- ¡Mañana te veo feo! - Se rió con lo que le dije, era increíble poder sacarle una sonrisa a esa persona que me hacía tan feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario