viernes, 30 de agosto de 2013

Capítulo 8.

*Narra Clara*

¡Por fin era viernes por la tarde! Ya estábamos a mediados de junio y a penas nos quedaban exámenes. Hoy habíamos quedado los diez en un centro comercial, nosotras cinco cogeríamos juntas el autobús y quedaríamos con ellos en los cines. Aún no sabíamos que íbamos a hacer, si ver una película, ir a ver alguna tienda o las dos cosas, pero esa tarde prometía.
Ya había terminado de comer, me arreglé y salí de casa, Rocío y Lucía me esperaban en la puerta de la urbanización.
- ¡Hola chicas!- Di dos besos a cada una y pusimos rumbo a la parada de autobús.
Cuando llegamos Ana y Elena ya estaban allí.
- ¡Hola! Creo que el bus pasa en cinco minutos así que vamos justas de tiempo, deberíamos haber quedado un poco antes. - Eran las cinco y habíamos quedado con los chicos a las seis menos cuarto y el autobús tardaba en llegar al centro comercial media hora.
- No pasa nada, yo creo que nos da el tiempo justo para llegar, si no ya les llamamos. 
Poco después llegó el autobús, las cinco subimos y en media hora ya estábamos ahí, teníamos diez minutos para llegar a la parte del cine. 
Íbamos caminando tranquilamente cuando nos abrazaron a cada una. Nos giramos y eran ellos. A mí me abrazó Blas, la verdad es que cada vez estábamos más unidos y hablábamos continuamente, Ana estaba abrazada con Carlos aunque ya a punto de besarle, Dani abrazó a Rocío, David abrazó a Lucía y Álvaro a Elena, esos dos acabarían juntos en cualquier momento...

* Narra Álvaro*

Y por fin la había vuelto a ver, desde el lunes no la había visto ya que no habíamos vuelto a su instituto, pero no habíamos parado de hablar por teléfono. Esa pequeña era increíble y, si antes me gustaba, ahora creía que de verdad me estaba enamorando. Por otro lado me daba miedo decírselo, creo que ella me ve como un amigo, nada más, aunque bueno, yo no pretendía decírselo aún,  tenía que esperar un poco más. 
- ¡Ya te echaba de menos enana! - La dije con una gran sonrisa.
- ¡Y yo smiler! - Me abrazó, me encantaban sus abrazos.
- Bueno chicos, al final que hacemos, ¿peli o tiendas? - Dijo Carlos ya de la mano de Ana.
- Yo creo que podríamos ver una peli y ya si después sobra tiempo ver alguna tienda. Si no, ¡siempre se puede quedar otro día! - Tras decir esto Clara miró a Blas, este asintió, le había parecido buena idea.
- Sí, yo creo que deberíamos ver una peli. ¿Cuál vemos?
- Antes de que digas nada David, una de Disney no, que ya somos un poco gansos para eso. - Reímos, si Lucía no hubiera hablado seguro que David ya nos habría propuesto cualquiera de dibujos.
- ¿Vemos la de un lugar para refugiarse? Empieza a las seis y media así que nos da tiempo.
- Vale, vamos a comprar las entradas y eso.
Los diez fuimos directos a los cines, sacamos las entradas y pasamos a comprar bebida y palomitas. Cuando entramos en la sala ya eran y media, ya que había cola tanto para las entradas como para comprar algo de comer.
- ¡Poned el móvil en silencio eh!
- Elena eso te lo tendríamos que decir nosotros a ti, que siempre tienes es volumen a tope y si te llaman se entera todo el cine con 'love taxi'. - Reímos.
- ¿En serio tienes 'love taxi' para cuando te llaman?
- En serio. - Y más carcajadas.

Quedaba una media hora de película, terminaría como todas, el chico con la chica. Y yo tenía a esa chica a mi lado, estaba sentado al lado de Elena , ¿sería yo el chico? Lo dos estábamos apoyados en el brazo de la silla, la cogí la mano y entrelacé mis dedos con los suyos. No sé porqué lo hice, simplemente me apetecía. La miré y ella ya me estaba mirando.
- ¿Te molesta? - La susurré.
- Tranquilo, no pasa nada. - Y me regaló su mejor sonrisa.

*Narra Rocío*

La película ya terminó, yo me había sentado entre Elena y Dani, lo pasé genial con él y también vi como Álvaro le dio la mano a Elena, terminarían juntos en cualquier momento.
Salimos del cine y fuimos a dar una pequeña vuelta, pero como todas las tiendas estaban cerrando nos fuimos a cenar.
- ¿McDonalds? 
- Por mí vale. - A todos nos pareció buena la idea de Lucía y fuimos a cenar.
- ¿Os sentáis vosotros en esa mesa libre y vamos Carlos, Elena y yo a por la comida?
- ¡Vale! 
- Espera Ana, yo también voy. - Álvaro se acercó a ellos.
No había mucha cola así que tardaron poco tiempo y nos pusimos a cenar. 
- Carlos, ¡deja de quitarme patatas! - Ana se quejó.
- Uy... ¡Primera pelea! 
- ¡Calla Dani! Que yo le quiero mucho.
- ¿Aunque te robe las patatas?
- Aunque me robe las patatas. - Y se besaron, la verdad es que hacían muy buena pareja y se les veía bien juntos.

*Narra Dani*

Terminamos de cenar y acompañamos a las cinco a la parada del autobús. Íbamos todos hablando y acabamos Elena y yo apartados atrás. 
- Dani, llevamos hablando toda la semana de esto, ¡lánzate! 
- Pero, ¿y si me dice que no?
- ¿Tú no has visto como te mira? ¡A Rocío le gustas! - No hablábamos muy alto para que los demás no nos escucharan.
- Ya pero... No sé, no quiero perderla si no sale todo como espero. - En ese momento se giró Blas.
- ¿Pero qué hacéis vosotros dos ahí detrás? - Los dos avanzamos con el grupo.
- Nada, simplemente hablar. - Elena asintió.

*Narra Elena*

Miré a Álvaro y me acerqué a su lado.
- ¡Feo! - Le sonreí, no me respondió. - ¿Hola? ¿Álvaro?
- Hola. - Estaba muy seco conmigo, después de lo que pasó en el cine no esperaba que se comportara conmigo así.
Todos llegamos a la parada de autobús y nos despedimos de los chicos. 

*Narra Álvaro*

Elena me agarró del brazo y nos apartamos un poco del resto. Durante el camino no había hablado mucho con ella, ya había estado con Dani otra vez y no me gustaba verla así, lo admito, me ponía muy celoso.
- Álvaro, ¿qué te pasa?
- Nada, nada.
- ¿Y por qué estás así conmigo desde que hemos salido del centro comercial?
- En serio, no me pasa nada. 
- ¿De verdad?
- Sí. - Ella me abrazó, no podía estar mal con ella, realmente me gustaba.
Llegó el autobús a la parada, las chicas subieron y nosotros fuimos a por el coche. Cuando ya estaba sentado en el asiento la mandé un mensaje, me porté mal con ella y no me gustaba verla sin esa sonrisa en la cara. 
'Siento haberme comportado así, lo siento. Sonríe siempre ¿vale? Buenas noches pequeña.'

Cinco minutos después obtuve una respuesta.
'¡No pasa nada bobo! ¡Buenas noches! Que descanses y sigas tú también con esa sonrisa preciosa.'

Y salió esa sonrisa, la que ella decía que era preciosa. La quería, cada vez estaba más seguro.

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