*Narra Elena*
Me levanté temprano, por la mañana tenía que ir a ver a mi prima en una competición de natación. Primero me duché y me vestí, después fui a la habitación de mi hermana a despertarla. Ella era más pequeña que yo, tenía trece años.
- Fátima, venga arriba, que tenemos que ir a ver a la prima.
- Dios mío... ¿Qué hora es?
- Las nueve, venga arriba que la tía viene a por nosotras en una hora. - Salí de la habitación de Fátima y fui a preparar el desayuno de las dos. Escuché que mi hermana puso alguna que otra canción de Auryn para ducharse y vestirse, eso me recordó que esta tarde había quedado con Dani. Casi se me olvida. Desayuné y me fui a secar el pelo, siempre tardaba muchísimo y lo había dejado para lo último. Un rato después mi tía llamó al telefonillo, ya estaba abajo con el coche. Fátima y yo bajamos y fuimos a un polideportivo que estaba bastante cerca.
Cuando llegamos mi prima Denia fue los vestuarios a cambiarse y prepararse para competir. Me acuerdo de cuando con tal sólo trece años consiguió ser campeona de España. También de cuando un fin de semana que fue a entrenar se encontró a Auryn en la piscina, estaban grabando el programa de Splash, cuando me lo contó no me lo podía creer.
Ya había empezado la competición, me hacía ilusión verla nadar otra vez, ya que en todo el curso no la había podido ver.
Dos horas después ya había finalizado, quedó primera en varias ocasiones, como no.
- ¡Enhorabuena Denia! - La dije.
- ¡Muchísimas gracias prima! - Las dos nos dimos un abrazo.
Después de estar un largo rato hablando y contándonos muchas cosas me fui a casa ya habiendo comido. Mi hermana se fue a casa de una amiga a pasar la tarde y mis padres estaban trabajando, tenía la casa sola para mí y lo primero que hice fue echarme una siesta, lo necesitaba después de haber madrugado, a demás la noche anterior me acosté muy tarde. Estuve hablando un buen rato con Álvaro. ¿Me gustaba? Sí, eso lo tenía claro. Pero no le quería decir nada, él es sólo mi amigo. Nada más.
Me fui para casa, ya eran las once, había estado muchísimo tiempo hablando con Dani. Conseguí que se lanzará y le dijera a Rocío que la quería, que la quería como algo más. Me costó porque él tenía mucho miedo a que la dijera que no, pero finalmente razonando con él le confesó todo, eran una pareja preciosa.
Llegué a mi portal y había alguien, me sonaba mucho.
- Hola. - Saludé, pensaba que era un vecino pero como estaba oscuro no le veía la cara.
- Hola Elena. - Reconocía esa voz perfectamente.
- ¡Álvaro! - Le abracé. - ¿Qué haces aquí a estas horas?
- Quería hablar contigo, tengo que decirte algo, no aguanto más.
- Me estás asustando un poco.
- Elena, te quiero. - Y antes de que pudiera decir nada me besó.
Venga, ahora hasta soñaba también con él. Ojalá no hubiera sido un sueño, simplemente la realidad, pero por desgracia las cosas no eran así y en el fondo me dolía.
Miré el reloj, las seis y media. Perfecto, como no fuera rapidísimo llegaba tarde seguro.
*Narra Carlos*
- Álvaro, voy a ir a ver a Ana, ¿te quieres venir? A lo mejor está Elena.
- Dijo que había quedado.
- Pero habrá quedado por ahí cerca, ¿no?
- Bueno... Puede ser.
- ¿Entonces te vienes?
- Vale...
- Ya lo sabía yo... - Reí.
- ¿Qué vas a saber tú?
- Sé la frase perfecta para que vengas conmigo siempre que quiera.
- ¿Y la frase es...?
- Estará Elena.
- Mira que eres tonto. - Cogí las llave y salimos de mi casa, fuimos a recoger a Ana y los tres dimos una vuelta.
*Narra Dani*
Eran las siete pasadas, Elena no había llegado aún, cosas de chicas, estaría maquillándose o alguna de esas cosas.
- ¿Vienes corriendo? - Vi a Elena que se acercaba algo sofocada.
- Sí, siento llegar tarde, me había quedado dormida. - Nos dimos dos besos.
- No pasa nada, al fin y al cabo no has llegado tan tarde. - Nos sentamos en un banco que había por ahí cerca, había poca gente en el parque de manera que estábamos tranquilos.
- Bueno, dime, que vas a hacer al final con el tema de Rocío.
- A ver... Yo quiero salir con ella ya lo sabes pero...
- Nada de peros, - Le interrumpí. - si te gusta, ¿por qué no te lanzas?
- ¿Y si me dice que no?
- Dani, hazme caso, que la brillan los ojos cada vez que estás cerca, que la sale esa sonrisa tonta, llevo con ella muchísimos años y esas cosas las noto.
- No lo dirás para que esté tranquilo, a mí no me mientas...
- Danielo hablo totalmente en serio, si no habría sido muy directa y te habría dicho que la gusta otro chico.
- Gracias en serio, es que estoy muy nervioso...
- No estés nervioso, hazme caso, ¿quieres que la diga que baje un momento y se lo dices?
- ¿Ya? ¿Tan pronto?
- ¿Ya empiezas Dani?
- Bueno, pero dentro de un rato, tengo que ensayar. - Lo decía totalmente en serio, tenía que ser perfecto cuando se lo dijera. - ¿Haces de Rocío?
- Mira que estás mal...
- Por favor Elena.
- A mi no me pongas esa carita de niño bueno que conmigo no cue... Venga, hago de Rocío. - Los dos reímos y estuvimos pensando qué la diría.
* Narra Álvaro*
- Chicos, voy a ir a comprar una botella de algo o un refresco, vosotros seguid andando que ahora os alcanzo. - Tras decir esto me alejé de la pareja y fui a la tienda más cercana.
Me encantaría poder ir por la calle como iban Ana y Carlos, pero no sabía donde estaba Elena. ¿Con quién habría quedado? Pero antes de que me siguiera haciendo esa pregunta lo pude ver con mis propios ojos.
- ¡Sí! - Vi como después de que Elena dijera esto los dos se abrazaron.
No, no era otra pesadilla, era muchísimo peor. ¿Cómo me podía haber hecho eso Dani? Es como mi hermano y estaba con Elena y si no escuché mal la había pedido salir. Pero lo que más me dolió fue que Elena le dijera que sí. No, no podía ser. Dani sabe perfectamente que me gusta ella. Enfadado, muy enfadado, triste. Sólo quería irme a mi casa. Llamé a Carlos y se lo dije, él aceptó algo extrañado y cogí el primer autobús que salió.
*Narra Elena*
- Como la abraces tan fuerte como a mí la dejas sin aire, aviso. - Nos reímos. - Dani relájate, ¿vale? Dice que ya baja.
- Muchas gracias por todo de verdad.
- De nada, tu díselo como me lo has dicho a mí ahora, ya verás que no se resiste. - Me reí y nos despedimos, parecía que una parte de mi sueño se estaba cumpliendo, ahora solo faltaba la otra parte.
Llegué a mi casa, seguía sin haber nadie.
'Feillo, ¿qué tal todo? Yo aquí en casa, creo que me voy a poner a jugar con el Just dance un rato jajajaja. Un beso! '
Envié el WhatsApp y poco después él estaba en línea. Nada, no contestaba, última vez a las 21:38. Poco a poco mi sonrisa se fue borrando. Esperé un poco y nada, lo único que cambió en mi pantalla era que él me aparecía escribiendo pero luego otra vez en línea y finalmente su última vez. ¿Qué le pasaba? Le llamé. Un beep, dos beep, tres, cuatro... Nada no respondía. Insistí y esta vez me colgó. No, no, no. Una lágrima resbaló por mi mejilla. Él, ese chico que de verdad me gustaba se había enfadado conmigo. ¿Lo mejor? Que no tenía ni idea del porqué.
Fui al baño a lavarme la cara y en ese momento sonó mi móvil, corriendo vi que sólo era un mensaje de Rocío.
'Muchas gracias por ayudar a Dani, se podría decir que gracias a ti ahora mismo estoy con él. Muchas gracias en serio. Ya verás que en breve estás tú con Álvaro. Te quiero fea!'
¡Están saliendo! Bueno, por lo menos algo me alegró un poco, pero Álvaro seguía sin contestar y mis lágrimas no dejaban de salir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario