*Narra Álvaro*
Por fin. Por fin le había dicho todo lo que sentía. Todo eso que llevaba ocultando desde hace casi un mes y que me dolía no decírselo. Lo mejor de todo había sido ese beso, ese primer beso con ella, la chica de la que realmente estaba enamorado.
Los chicos me decían que no me habían visto así con ninguna otra De las novias que había tenido. La verdad es que yo creo que con ninguna otra chica había sentido esto. La quería demasiado y por fin ella lo sabía.
- Creo que yo más. - La contesté después de ese dulce beso.
- ¿Más? Ten en cuenta que yo te quiero desde hace más tiempo... - Tras decir esto Elena salió de la habitación y fue a la cocina. La seguí y la abracé por la espalda.
- Pues de todas formas yo te quiero mucho, muchísimo Elena. Me encanta saber que por fin estamos juntos. - Ella se giró y me miró.
- ¿Juntos? - Dijo sonriendo.
- Sólo si tú quieres. - Respondí sonriendo más.
- ¿Que si quiero? - Me volvió a besar.
- ¿Eso es un sí? - La agarré de la cintura acercándola aún más a mí.
- Eso es un por supuesto. - Esta vez la besé yo. Era increíble que a partir de ahora pudiera probar sus labios cada vez que quisiera. - ¿Te quedas a comer?
- ¿Y tus padres?
- Trabajando, llegarán en media hora.
- Ah... Pues... Es que no puedo... Mejor nos vemos luego con todos.
- ¿Tienes miedo a mis padres?
- No... Pero... Es que es muy pronto, ¿no? - Me puse un poco nervioso.
- Álvaro, que es broma, tranquilo que no van a venir hasta las nueve de la noche o así. - Rió y la abracé. - ¡Qué mono estás cuando te asustas!
- Eres mala... - Crucé los brazos y la di la espalda.
- No te pongas así tonto. - Se puso delante de mí, no pude resistir a su sonrisa y sonreí yo también.
- No me pongas esa sonrisa, enana.
- ¡Uy! ¿Por qué?
- Porque soy incapaz de resistirme. - Comenzó a sonrojarse cuando me escuchó.
- No me digas esas cosas que sabes que me pongo roja...
- ¿Más de lo que estás ahora? - Reímos.
- ¡Tonto! - Elena se puso las dos manos en la cara y corrió hacia el sofá, seguidamente me acerqué a ella.
- ¿Ahora no quieres que te vea?
- No, que roja estoy muy fea.
- Es imposible Elena. Por cierto, ¿qué hora es?
- No sé, espera que miro. - Elena fue a la habitación a buscar su móvil y volvió al salón. - Van a ser las dos.
- ¿Preparamos algo para comer?
- ¡Vale! - Los dos fuimos a la cocina y miramos la comida que podíamos comer. - ¿Lasaña? - Dijo levantando las cejas.
- ¡Sí! - Elevé un poco la voz provocando la risa de Elena.
Preparamos la lasaña y cuando terminamos de comer vimos un poco la televisión y fuimos a la parada de autobús. Habíamos quedado con los demás en el centro comercial en el que vimos la película todos juntos hace un tiempo.
- Es la siguiente parada, ¿no?- La pregunté.
- ¡Sí! - Los dos nos levantamos de nuestros asientos y cuando llegó la parada nos bajamos y fuimos a la parte de la bolera, ahí habíamos quedado con los demás.
- ¿Lo saben ya las chicas? - Pregunté a Elena refiriéndome a nuestra relación.
- No, prefería darlas una sorpresa y decírselo ahora. Mira, por ahí vienen.
*Narra Clara*
Íbamos todos juntos de camino a la bolera menos Elena y Álvaro, habrían quedado antes.
- Mira, son esos, ¿no? - Dijo Ana y seguidamente vimos como Elena y Álvaro se besaban.
- ¡Por fin! - Los siete nos acercamos a la parejita.
- Bueno, bueno, bueno... - Blas comenzó a hablar agarrado de mi mano.
- ¡Sorpresa! - Contestó el moreno de la barba.
- ¡Enhorabuena chicos! - Me daba un poco de pena que David pronunciara esas palabras, teníamos que encontrar pronto una pareja para él, sinceramente yo creía que acabaría con Lucía, pero las cosas no son así, al menos por ahora...
- ¡Muchas gracias! - Elena se acercó a David y le abrazó.
Todos pasamos a la bolera, cogimos nuestros zapatos y comenzamos a jugar.
- ¡Os voy a ganar a todos! - Dijo Dani antes de tirar, lanzó la bola tiró ocho de los diez bolos.
- Ya veremos rubio... - Cuando llegó el turno de Blas, tiró, seis bolos cayeron.
- Claro Blas, seguro que vas a ser tú el que me gane...
- ¡Voy a ganar yo y punto! - Después de que Blas tirara Elena cogió una de las bolas, la lanzó y tiró un bolo por los pelos.
- ¡Vamos Elena, que con suerte tiras dos! - La dijo Rocío 'animándola'.
- Cuando terminamos las dos partidas fuimos a jugar a los recreativos.
- Venga, ¿alguien juega conmigo a una carrera de coches? - Dijo Carlos señalando una de las máquinas.
- Vale, juego yo contigo. - David y Carlos se pusieron a jugar mientras los demás les animábamos. Saqué mi móvil, vi una llamada perdida de Lucía y la llamé.
*Llamada telefónica*
- Clara... - Dijo en un tono bastante triste.
- Cielo, ¿qué te pasa?
- No debería de haberle dicho que sí, estaba equivocada, ahora David no va a querer ni verme... - Lucía comenzó a llorar.
- Lucía tranquila, relájate, ¿vale? A ver, cuéntame que ha pasado.
- Ya no estoy con Adrián...
- ¿Ya? Pero si...
- He cortado con él, me confundí. - Dijo interrumpiéndome.
- ¿Y eso? ¿Qué ha pasado?
- Clara, a mí él ya no me gustaba, ¿hace cuánto tiempo no os hablaba de él? Pensaba que seguía sintiendo algo por él y le dije que sí, pero estaba equivocada, no es él el que me gusta.
- Lo siento mucho cariño.
- No pasa nada...
- ¿Y cómo es que no es él? ¿Hay otro chico?
- David, se ha portado muy bien conmigo todo este tiempo, comenzó a gustarme, mucho, pero no me daba cuenta y me confundí con todo lo de Adrián. La he cagado Clara... ¿Ahora qué hago?
- Clara, ¿con quién hablas? - Me preguntó Rocío mientras se acercaba a mí.
- Ya voy, un momento. - La respondí.
- ¿Estás con todos? - Dijo Lucía.
- Eh... Sí, no te hemos dicho nada porque ya nos dijiste antes que no podías...
- No pasa nada, es que necesitaba pensar en todo esto. ¿Está David?
- Sí, si que está.
- ¿Dónde estáis?
- En el centro comercial, ¿vas a venir?
- Sí, necesito hablar con David y pasar una tarde con todos vosotros, tengo que veros, tengo que verle.
- Vale, estamos en la parte de la bolera, ¿aviso a los demás que vienes?
- No, no les digas nada, pero si vais a alguna otra parte dímelo.
- Vale cielo, ahora te veo. - Colgué y fui con los demás, la verdad es que noté a Lucía bastante mal, estaba realmente arrepentida. Espero que esa tarde arreglara las cosas con David.
No hay comentarios:
Publicar un comentario