*Narra Elena*
Siete de la mañana, suena el despertador, es viernes, de los primeros días de junio, me levantaba para ir al instituto. Me vestí, me peiné, desayuné, me lavé los dientes, cogí la mochila y fui a buscar a mi mejor amiga para ir juntas a clase.
- Ana, ¿tienes que hacerme esperar todos los días diez minutos? Menos mal que vengo con tiempo.
- Elena, ya sabes que a mí lo de dormir me gusta demasiado, pero intentaré bajar antes para que no te enfades. ¡Boba!
- ¡Eso dices siempre! - Reímos las dos. - Más te vale que esta vez sea de verdad.
- Bueno, lo intentaré - Dijo sin dejar de mirar el móvil.
- ¿Con quién hablas pillina?- La di un codazo.
- Es que me está diciendo Rocío, que ya está en el instituto, que nos demos prisa en llegar, que no sabe por qué pero están nuestros cinco idiotas este último mes de clase en nuestro instituto, o eso la han dicho. - Cada palabra que pronunciaba iba chillando más y más.
- ¿¡Auryn en nuestro instituto!? ¡Corre! ¡Tenemos que llegar ya! A demás... Quedan cuatro minutos para que cierren la puerta. Sí, otra vez llegamos tarde Ana...
Las dos comenzamos a correr y en unos tres minutos ya estábamos en la puerta del instituto, por los pelos, como siempre.
Las dos fuimos al aula 238, Historia , empezaba un día interesante...
- Dios mío qué sueño.- Ana bostezó.
- ¡Anda calla! Que eres tú la que más duerme. - Las dos sacamos nuestros libros y estuches y comenzamos a tomar apuntes.
Las tres primeras horas pasaron muy rápido y llegó el recreo. Lucía, Clara, Rocío, Ana y yo quedamos en la segunda canasta de la derecha, como siempre, ya que no todas íbamos a la misma clase.
- ¿Les habéis visto?- Se notaba que Rocío estaba un poco histérica.
- Yo no, a ninguno, ¿estáis segura de que están aquí? - No terminaba de creérmelo.
- Clara y yo hemos visto a David a segunda hora así...
- Lucía, ¡tú ves a David por todas partes! - La interrumpí.- Pero bueno, si Clara también lo ha visto, me convenzo un poco más.
- Yo esta mañana vi a Blas y creo que a Álvaro.- Ana me guiñó un ojo.
- Espera, espera, espera, ¿les has visto estando conmigo toda la mañana?- Exageré gesticulando.
- Sí, cuando fui al baño a tercera hora les vi. Álvaro iba muy guapo, tranquila.- Me volvió a guiñar un ojo.
- ¡No es justo! ¡Elena y yo somos las únicas que no hemos visto a ninguno! - Rocío empezaba a sentirse mal.
- Tranquila anda, que ya les veremos luego. - La abracé.
- Seguro que Dani te está esperando, tranquila. - Todas nos reímos con el comentario de Clara.
- Cambiando de tema chicas, ¿me podéis acompañar cuando terminen las clases al aula de Matemáticas? Es que quiero ver si he aprobado, ya sabéis que si no lo del concierto... - Nos explicó Ana.
-¡Vale!- Dijimos las cuatro a la vez, no teníamos nada que hacer así que la acompañaríamos.
- ¡Más te vale aprobar! Que si no no tenemos a nadie que nos lleve.
- Lucía tranquila, que mi padre nos llevará en su coche, seguro que he aprobado. - El padre de Ana tenía un coche bastante grande, de manera que nos podía llevar a las cinco sin ningún problema.
Sonó el timbre, el recreo había terminado. Cada una se fue a su clase.
Tres horas más y podríamos saber si iríamos al concierto de dentro de dos semanas para ver a esos cinco chicos que nos hacían tan felices.
Aunque en clases distintas, las cinco no parábamos de pensar en si Ana habría aprobado o no. Nos imaginábamos como sería, todas las horas que pasaríamos haciendo cola aunque no nos importaba, pasárselo bien estaba asegurado, así que, tras esperar tres largas y aburridas horas, pudimos salir de nuestra última clase para ver aquella nota.
Quedamos en la cafetería y todas llegamos muy puntuales, ese día los profesores no nos hicieron esperar en clase.
- Ana, como no hayas aprobado te mato, tenlo presente.
- Lucía hazme caso, seguro que he aprobado, el examen no me salió tan mal...
- Más te vale, nuestra felicidad depende de esa nota. - Todas reímos con el comentario de Rocío.
- ¿Qué aula es Ana? - La pregunté.
- La 243, está aquí al lado no te preocupes.
- ¡Me hablas como si no me conociera el instituto después de seis años!
- Elena, ¿quieres que contemos las veces que has llegado tarde porque no encontrabas la clase?
- ¡Eso no vale Lucía! Era en primero, ¡hace ya años!
- Si, si... En primero... - Nos reímos y llegamos a la clase. Ana García López 6,2.
- ¡Dios! ¡Que he aprobado!- Dijo mientras las cinco salíamos al pasillo para volver a casa, no se por qué, pero yo me puse delante de ellas mirándolas, de manera que iba andando de espaldas.
- ¿Pero tú no decías que seguro que aprobabas? - Clara la dio un codazo.
- Era para no preocuparos... A mí las mates... - Tenía razón, no se le daban muy bien, pero esta vez había aprobado.
- Entonces, te dejarán ir al concierto de dentro de dos semanas, ¿no? - A Lucía sólo le importaba Auryn y todas lo sabíamos perfectamente.
- Tranquila, que mi padre nos lleva a las cinco - Todas suspiramos, la verdad que la felicidad de las cinco dependía mucho de la nota de ese examen.
- ¿Esos no son...?- A Rocío la cambió la cara, yo, como iba de espaldas no sabía a qué se refería.
- Ya esta otra vez... Auryn, ¿¡no!? ¡Seguro que estas tres nos estaban vacilando! - Chillé demasiado, tanto que esos chicos que iban detrás de mí se giraron mirándonos.
Me encanta, espero el siguiente cap. ¿Me puedes avisar por twitter? soy @PastelitaTala
ResponderEliminarMe encanta está genial. Espero con ilusión el siguiente. Me puedes avisar a twitter please? Es @MiMundoEsAuryn gracias
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