sábado, 28 de diciembre de 2013

Capítulo 33.

*Narra David*

[Tres años después.] 

¡Por fin de vuelta a España! La verdad es que los cinco estábamos cansados de tanto viaje, aunque muy felices de que por fin nuestra música fuera conocida por casi todo el mundo. Los cinco habíamos crecido, seguíamos cumpliendo todas las metas que nos poníamos y era increíble compartir nuestra música con miles, con millones de personas. Llegué corriendo a casa, cada uno hizo lo mismo con la suya. Primero llamé a Lucía y después deshice mis maletas rápido para poder estar tranquilo un rato. Seguía estando con ella, en realidad cada uno seguía estando con su pareja de hace casi tres años. Aunque cada relación tuvo sus más y sus menos, en ocasiones era enorme la distancia que nos separaba y no era fácil llevarlo bien. Por un lado estaban Clara y Blas, el amor entre esos dos era increíble. Muchas veces me sorprendía de todo lo que era capaz de hacer el uno por el otro. 
Carlos y Ana eran la pareja más divertida y la que llevaba más tiempo unida. Seguían igual que el primer día, se querían un montón y aunque a ella le afectaba bastante no poder verle a diario, él siempre conseguía hacerla reír y sentir bien. 
Rocío y Dani... Bueno, ellos tenían una relación que parecía que había salido de un cuento. ¡Hasta vivían juntos desde hace casi un año! En ocasiones creo que Dani es demasiado enamoradizo y se lanza muy rápido, pero la pareja que había escogido era ideal.
Álvaro y Elena llevaban bien lo de la distancia. Bueno, bien no, pero seguramente los que mejor. Cuando ellos de verdad lo pasaban mal era en el momento en el que nosotros nos teníamos que ir. Muchas veces él se preocupaba por el comportamiento que las chicas nos contaban que tenía ella cuando llevaban mucho tiempo separados. Pero ahora tocaba que todo volviera a la normalidad.
Por ultimo Lucía y yo con el tiempo fuimos uniéndonos y queriéndonos más. Elegirla a ella en su día había sido una buena elección y cada vez estaba más seguro de eso.

Abrí las cortinas. Por fin había vuelto el verano, el calor y el poder ir de vuelta a la piscina o a la playa. Me apetecía una tarde en la que puediéramos estar los diez juntos como hace un par de meses. Creo que todos lo echábamos de menos porque, siempre que volvíamos unos días acabábamos quedando por separado o, en el caso de que todos coincidiéramos, era muy poco tiempo o en el aeropuerto.
Mi móvil comenzó a sonar. Fui al salón a cogerlo.

*Conversación telefónica*

- ¿Diga?
- ¡David! Necesito verte, bueno, a ti y a los demás. Avísales, a las cinco en mi casa. Es importante.
- ¿Se lo digo también a las chicas? Que hace tiempo que no nos juntamos todos...
- ¡No! - Me contestó rápido y alterado.
- ¿Y eso? ¿Pasa algo?
- Ya lo sabréis. Por ahora ni se os ocurra llamar a ninguna para que vengan. Ya las llamamos cuando termine de hablar con vosotros.
- Me estás asustando Dani...
- Tú tranquilo.
- Vale. Bueno, voy a llamar a los demás. ¡Luego te veo!
- ¡Hasta luego!

Nada más colgar llamaron al timbre de mi casa. Miré por la mirilla y al ver quién había venido a verme, sonreí. Sin esperar más tiempo abrí y Lucía entró en mi casa.

- ¡Te he echado de menos tonto! - Me dijo nada más abrir mientras me abrazaba.
- ¡Pues anda que yo! - Con sus brazos rodeó mi cuello y nos besamos. Los dos necesitábamos uno de esos besos.
- Bueno, cuéntame. ¿Qué tal toda la gira? - Comencé a contarle cada una de las historias, de conciertos y firmas, las anécdotas, los despistes de cada uno... Los cinco lo habíamos pasado bastante bien.
- ¿Te quedas a comer? - Pregunté al terminar de contarle todo.
- ¡Vale! ¿Luego damos una vuelta?
- Bueno... Dani nos ha dicho que teníamos que ir urgentemente a su casa, que nos tenía que contar algo. Lo que no entiendo es por qué no nos lo ha contado en estos días... Pero en cuanto terminemos de hablar te llamo y venís todas con nosotros, ¿vale? 
- Vale cielo. - La besé y los dos entramos en la cocina para preparar algo. Abrí la nevera y no casi no había comida. Nos tocaría ir a comprar algo.

*Narra Clara*

Todo listo. Ahora sólo falta que llegue a casa. Hace casi un par de minutos me dijo que no le faltaba nada para llegar. La verdad es que me sentía un poco rara. Yo ahí sola en el rellano de su casa, con unos globitos y una gran pancarta que ponía 'TE HE ECHADO DE MENOS CHIQUI'. Sólo rezaba para que ningún vecino saliera de su casa y para que Blas no tardara mucho más en venir. Sin esperar mucho más escuché cómo alguien llamaba al ascensor, justo en ese momento sonó mi móvil. 'Ya casi estoy princesa'. Vale, era él. Me levanté de las escaleras y me coloqué enfrente del ascensor esperando a que llegara.

- ¡Sorpresa! - Grité cuando mi chiquitito salió del ascensor.
- ¡Cielo! - Soltó sus maletas y vino rápidamente a abrazarme. - Yo también te he echado de menos. - Agarró mi cara con sus manos y me besó con el mismo cariño de siempre. - Anda, pasa dentro. - Abrió la puerta y los dos pasamos. Primero le ayudé a instalarse y después pasamos la mañana juntos. Sí, le había echado muchísimo de menos.

*Narra Carlos*

- Venga, ya queda menos Carlos. - Susurré de nuevo arrastrando las pesadas maletas. Creo que me llevé demasiada ropa y compré demasiados regalos. Me quedaba una calle. Sólo una. Menos mal.
- ¿Te ayudo? - Preguntó alguien detrás de mí. Me giré sabiendo quién me había hablado. Conocía su voz perfectamente.
- ¡Mi rubia! - Aparté las maletas y fui corriendo a por ella. La abracé mientras me decía al oído que me había echado de menos y yo la respondía con un dulce y sincero 'te quiero'. 
- Como os volváis a ir otro mes me llevas en tu maleta, aviso. - Me dijo mientras me ayudaba a llevar una de mis maletas.
- No pienso volver a estar otro mes separado de ti. Te lo prometo Ana. - La miré y pude ver cómo empezaba a emocionarse. - Ven aquí tonta. - Casi antes de que terminara la frase ella ya se había acercado a mí para poder besarme. Era un beso que transmitía cariño, entendía perfectamente que sus labios me decían que me querían, que me echaban de menos, que no podía estar separada de mí. Y en ese momento miles de sentimientos me invadieron. Gracias a ella cada día de gira en otra punta del mundo se había pasado más rápido, deseando que llegara un reencuentro como este, mejor aún de como me lo había imaginado.

*Narra Álvaro*

¡Por fin en Madrid! Hacía tiempo que me apetecía volver por esas calles. Arrastraba con cada brazo una maleta. Por suerte estaba muy cerca de casa. Tenía planeado dejar todas mis cosas en casa e ir a visitar a Elena. Y así hice. Dejé todo en el salón, cogí las llaves de casa y del coche, el móvil y salí de casa. Llegué a San Fernando sin ningún problema, al fin y al cabo estaba cerca de Alcalá. Aparqué en el primer hueco que vi libre y me dirigí a su piso. Ya caminaba por su calle y vi que ella salía de su casa. No me vio. Caminaba en la misma dirección que yo, así que lo único que podía verle era la espalda. ¿A dónde iría? Seguramente cogería su coche para ir a buscarme tal y como habíamos acordado. Aceleré el paso hasta ponerme a su lado. No la dije nada, quería que se diera cuenta de que era yo quien iba a su lado. Nada, seguía a lo suyo mirando el móvil. Marcó un número y mi móvil comenzó a sonar. Miró a su derecha reconociendo la cancioncilla que tenía de tono de llamada y me abrazó.
- ¿Qué haces aquí? ¡Se supone que tenía que ir yo a visitarte! - Me dijo emocionada mientras seguíamos abrazándonos.
- Me apetecía darte una sorpresa. - Dije mientras me era inevitable sonreír. No hizo falta que respondiera con palabras, con su sonrisa me era suficiente.
- ¿Quieres venir a mi casa? Tengo que darte un regalo que compré con las chicas el otro día. Es una chorrada, pero me hizo ilusión.
- Vale, vamos. - Cogidos de la mano subimos hasta su casa. Ella abrió la puerta.
- Espera aquí, voy a la habitación a cogerlo. 
- De eso nada. - La cogí en volandas y los dos fuimos a su cuarto. Por suerte sólo nos vio su hermana, que ya estaba acostumbrada a nuestras tonterías.
- ¿Te recuerdo como acabé la última vez que me cogiste así? Creo recordar que el suelo estaba muy rico.
- ¡No seas boba! La otra vez fue porque me tropecé, esta vez... ¡Es aposta! 
- ¡Ni se te ocurra!
- Demasiado tarde... - Simplemente me senté en el suelo con ella aún entre mis brazos.
- Me habías asustado...
- Ya lo sé. - Le acaricié la cara y le aparté el pelo. - Pero ha a merecido la pena para tenerte más cerca. - De nuevo, aquella habitación que fue testigo de nuestro primer beso, estuvo presente en otro de los miles de besos que nos quedaban.

*Narra Rocío*

Por lo visto los chicos ya estaban llegando a casa, así que Dani entraría en nuestro piso dentro de poco. Esta mañana había decorado un poco el salón para cuando llegara. Quería poder achucharle de nuevo.

- ¡Ya estoy aquí mi vida! - Exclamó al entrar por la puerta. - ¡A la! ¡Me encanta como has puesto todo esto!
- Me alegro de que te guste cielo. - Casi corriendo me acerqué a la puerta para poder besarle y darle la bienvenida en condiciones. 
- ¿Me has echado de menos? - Me preguntó al separarnos.
- Muchísimo.
- Eso es menos de lo que yo te he echado de menos.
- ¡Tonto!
- Tu tonto.
- Mi tonto. - Rodeó mi cintura y besó mi sonrisa. Era perfecto. - De mí no te vuelves a separar, eh. ¿Vamos a algún sitio después de comer?
- Bueno... ¿Por qué no quedas con las demás un rato? A las cinco iban a venir los chicos un rato, poco tiempo, tranquila.
- No pasa nada, ¡así veo a los demás!
- Verás cielo, sólo podemos estar los cinco...
- ¿Y eso? ¿Pasa algo?
- Tú estate tranquila, hazme caso.
- Vale... Pero, ¿luego nos vemos todos?
- ¡Claro! Tú no te preocupes por eso. - La sonreí para alegrarla un poco. Ella sí que no podía enterarse. La besé de nuevo y entré en nuestra habitación para colocar todas mis cosas. Puse un mensaje a Blas, Carlos y Álvaro para decirles que esta tarde vinieran a mi casa, no me fiaba de que David se lo hubiera dicho a los demás, él siempre vive con su despiste.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Capítulo 32.

*Narra Clara*

El día anterior había sido genial. En la fiesta de cumpleaños de Lucía todos lo pasamos bastante bien, creo que hasta mejor de lo que nos esperábamos. Pero aún faltaba el día de hoy. Al principio Ana nos propuso ir a su piscina todos juntos, pero entre una cosa y otra acabamos decidiendo ir al Aquopolis. Algunas de nosotras aún no habíamos ido, por parte de los chicos se lo habían recorrido cientos de veces. Así que, una vez que ya tenía en una mochila todo preparado para pasar el día, salí de casa para llamar a Lucía y Rocío.
Al salir del portal ya me estaban esperando las dos. Miré el reloj extraña por la presencia de mis dos amigas. Bueno, esta vez sólo había tardado cinco minutos más de la cuenta, tampoco llegaba tan tarde.

- ¡Por fin! - Exclamó Lucía.
- ¡Sólo llegas cinco minutos tarde! - Continuó Rocío.
- Mmm... ¿Gracias? - Respondí a toda la emoción que traían mis dos amigas. - Bueno, ¿vamos ya? - No hizo falta una respuesta y la tres salimos de la urbanización para recoger a Ana y Elena. Diez minutos después las cinco ya estábamos juntas y preparadas para marcharnos.
Cogimos el autobús en el que debíamos ir y tras varias conversaciones, risas y tonterías llegamos al parque acuático.

- ¿Habrán llegado ya? - Preguntó Lucía.
- Yo por aquí no les veo, voy a llamarles. - Elena se alejó un poco del grupo, sacó el teléfono y llamó a los chicos.
- ¡Tengo ganas de entrar! A ver si no tardan mucho en llegar, que yo nunca he venido aquí. - Dijo Rocío.
- Rocío, ¡estás igual que yo!
- ¡Chicas! Dicen que ya están aparcando, que en dos minutos están aquí. - Nos comunicó Elena.
- ¡Vale! - Contestó Ana.
- ¡Mírales! - Dije poco tiempo después al ver que nuestros cinco chicos se acercaban.
- ¡Hola chicas! - Blas saludó el primero y los demás lo hicieron a continuación. Cada uno sacamos nuestra entrada y entramos rápidamente.
- ¿A dónde vamos primero? - Preguntó Carlos.
- Yo no conozco esto así que donde vosotros digáis. - Contesté.
- ¿Subimos ahí? - David señaló un gran tobogán. La gente se tiraba entusiasmada por él, tenía buena pinta.
- ¡Por mí vale! - Contestó Ana.
- Pues vamos, es por aquí. - Todos seguimos al moreno y pronto llegamos a la cola. Tuvimos que esperar unos diez minutos y ya estábamos los primeros para descender aquel largo tobogán.
- ¡Yo primero! - Dijo Álvaro y acto seguido se tiró.
- ¡Pues ahora yo! - Lucía fue la segunda. El resto nos tiramos después. La verdad es que era bastante divertido.
Una vez que los cinco habíamos bajado del tobogán acuático pusimos rumbo a otra atracción en la que seguro que nos empaparíamos más que la anterior y así sucesivamente.

- Oye, ¿paramos y comemos algo? Ya son casi las tres. - Propuso Dani.
- ¿Aquí hay mesas o algo para que podamos comer? - Preguntó su pareja.
- Como se nota que no has venido nunca... Es por allí. - Dani cogió a Rocío de la mano y seguimos a la pareja. 
Llegamos a un merendero con un montón de mesas y bancos. Tomamos asiento y cada uno empezó a sacar su comida de la mochila.

- Vamos a por bebidas, ¿queréis algo? - Nos preguntaron Carlos y Ana. Cada uno le contestó lo que quería y los dos fueron a recogerlo de una máquina que había cerca.

- ¿Os lo estáis pasando bien? - Preguntó Blas.
- Si no fuera porque soy la que más se moja... - Respondió Elena.
- ¡Mejor! ¡Si hace muchísimo calor! - Contestó David.
- Déjala. Ella sufre por su flequillo, que mojado, no es el mismo... - Dijo Álvaro entre risas. Elena no tardó en golpearle levemente un brazo. Seguramente tendría un poco de razón pero al fin y al cabo ella era una de las que mejor se lo estaba pasando.
- ¿Fanta de naranja? - Preguntó Ana al llegar cargada a la mesa con la mitad de las bebidas.
- ¡Yo! - Le respondí. Entre la pareja de rubios repartieron las botellas de refrescos que traían y al terminar todos comenzamos a comer.

*Narra Dani*

Se hacía tarde y nos quedaba poco tiempo para poder disfrutar del día. Nos paramos enfrente de una atracción. Era bastante alta, pero al final caías en una piscina así que no había nada de lo que preocuparse. Pero mi tonta no pensaba así.

- ¡Venga Rocío! ¡No está tan alto! - Insistí.
- ¿Cómo que no? ¡Yo ahí no me subo! - Por mucho que intentara convencerla parecía que no daba resultado.
- ¡Pero si al final vas a caer en la piscina!
- ¿Y si me caigo antes?
- Pero si está controlado, ¡no pasa nada!
- Rocío, o te subes o me subo ya, ¡que van a cerrar en breve! - Dijo Lucía.
- Bueno... Vale... ¡Pero como me pase algo los culpables sois vosotros! - Esperamos un poco haciendo cola y nos repartimos en dos barcas. En la primera iban Lucía, David, Álvaro, Elena, Ana y Carlos y en la segunda íbamos Clara, Blas, Rocío y yo. La barca avanzaba dando vueltas y mojándonos continuamente hasta que por fin, llegamos a la gran 'cima'. Ahí nos dejaron caer por una larga cuesta de agua hasta calarnos enteros. 

- ¿Te ha gustado? - Dije a Rocío ayudándola a salir.
- Al final ha estado bien...
- Ya sabía yo que te lo ibas a pasar bien. - La sonreí, me sonrió y cogidos de la mano nos unimos al resto del grupo.

Era bonito poder compartir todos esos momentos junto a ellos. Lo malo y, que a algunos de nosotros nos preocupaba, era lo que en un futuro nos pudiera pasar...

domingo, 1 de diciembre de 2013

Capítulo 31.

Capítulo 31.

*Narra David* 

Y seguíamos de fiesta. Creo que eran casi las nueve. Empezaba a tener hambre ya que no quedaba nada de lo que habíamos preparado entre todos para la comida. Pero bueno, lo estábamos pasando genial, sobre todo Lucía, ¡se la veía tan contenta! A mí se me había pasado el día muy rápido, desde que quedamos todos por la mañana para prepararlo, recogí a Lucía y llegamos al local alquilado, parecía que había pasado mucho menos tiempo. Por desgracia, la cumpleañera y yo estuvimos un poco distantes en la fiesta, quizás por lo que sucedió en el parque...

- ¡Bueno chicos! Como tenemos hambre y ya sabéis que la pizzería está aquí al lado, hemos pensado Rocío y yo que podíamos cogernos unas pizzas y comer algo, ¿no? ¡Que la verdad es que ya hay hambre! - Dijo Dani.
- ¡Por fin alguien que lo dice! No quería ser yo el primero en proponerlo, que luego os pensáis que como todo el rato... - Respondió Carlos.
- ¿Y no es así? - Preguntó Rocío.
- Creo que todos sabemos perfectamente la respuesta. - Contesté.
- Bueno, pues como son bastantes que se queden aquí un par de personas apartando un poco las cosas de la mesa y los demás vamos a pedir la comida, ¿os parece? - Dijo Ana.
- Vale, Lucía y yo nos quedamos aquí, id vosotros a por las pizzas. - Dije antes de que nadie dijera nada, quería estar con Lucía.
- ¡Perfecto! ¡Ahora venimos! - Todos salieron de la sala en dirección a la pizzería que había a escasos metros. Me levanté de la silla en la que estaba sentado y ayudé a Lucía a apartar todos los regalos y platos vacíos que había sobre la mesa.

*Narra Clara*

Llegamos al telepizza. El olor de la comida nos dio a todos muchísima más hambre y no tardamos en pedir todas las pizzas necesarias. Nos dijeron que tardarían unos veinte minutos, así que tomamos asiento en una mesa grande que había frente al mostrador.

- ¡Al final todo ha salido bien! - Exclamé.
- Bueno, falta el toque final, ¿no? - Al parecer ninguno entendió lo que quiso decir Álvaro.
- ¿El toque final? - Preguntó Blas.
- Me refiero a David y Lucía.
- ¡Ah! Bueno, ahora que están ellos dos solos quizá se lance. - Dijo Carlos.
- Si no se ha lanzado antes de venir...
- Es verdad. Por cierto, ¿qué sorpresa le había dado David? - Preguntó Rocío mirando a su pareja. Dani explicó todo lo que su compañero había organizado esa mañana para sorprender a Lucía.
- Yo creo que ya tienen algo... - Dije.
- Pues yo pienso que se lo estará diciendo ahora. - Contestó Ana.
- ¿Segura? No sé yo si se lo va a decir esta noche. - Dijo Blas.
- ¿Ya empezamos con el marujeo? - Elena cogió asiento al lado de Álvaro, había ido a pagar la comida.
- Ya sabes que somos así, ¿tú que opinas del tema? - La pregunté.
- Yo creo que ahora estarán hablado y espero que se lo diga ya.

*Narra Lucía*

No sabía por qué pero estaba hasta nerviosa. Sólo un poco pero lo estaba. Me prometí a mí misma que olvidara lo que había sucedido esta mañana y me comportara de manera normal, pero no había manera, parecía como cuando era pequeña y pasaba delante de mí el chico que me gustaba.

- Bueno, esto ya está ordenado. Dime, ¿te está gustando lo que te hemos preparado? - Comenzó a hablar él.
- Sí, la verdad es que todo esto está genial, lo habéis preparado muy bien, la sala está preciosa, los regalos han sido perfectos y que cantarais ha sido lo mejor. - Respondí sonriendo.
- ¿Y lo de esta mañana? - Sabía que en algún momento acabaríamos hablando del tema.
- ¿Tú sorpresa? - Me hice la despistada.
- Sí, lo del parque.
- Ha estado genial. - Intenté arreglar mi frase tan sosa con una tímida sonrisa.
- ¿Qué pasa? ¿No te ha gustado? - Eso digo yo. ¿Qué pasa? ¿Qué me pasa? Ahora mismo tendría que estar contenta, algo histérica, pero no, tenía delante al chico que me gusta, que casi me besa y estoy nerviosa e incómoda.
- Sí, sí que me ha gustado. - Seguía sonriendo pero no funcionaba. Sabía que ya no podía salir de aquella conversación así que lo mejor sería volver a ser como soy, es decir, estar tranquila y dejarme de preocupaciones.
- No se te ve muy convencida.
- No es eso... - Me giré para colocar una silla.
- ¿Y entonces qué es? - David me abrazó detrás de mí por la cintura y apoyó su cabeza en uno de mis hombros.
- No... No sé.
- Yo creo que sí lo sabes, creo que lo sé hasta yo.
- No creo... - Contesté insegura.
- Anda Lucía, date la vuelta y mírame. - Le hice caso.- No llegó a ser un beso. - Vale, sí que lo sabía.
- No sé... A... A qué... Te refieres. - Tartamudeé.
- No entiendo por qué te pones así. - David se alejó pensativo un par de metros de mí.
- Lo siento. - Me acerqué a él. Mi estúpido comportamiento no me estaba ayudando mucho.
- No, lo siento yo, por hacerme ilusiones.
- ¿A qué te refieres?
- Venga Lucía, lo sabes perfectamente.
- ¿Yo qué voy a saber?
- ¿Qué va a ser? ¡Que me gustas! ¿Acaso no te has dado cuenta? ¿No lo has pensado alguna vez? No sé, cuando me ponía celoso del estúpido ese, siendo siempre el más cercano, antes... En el parque.
- ¿Y por qué no me lo has dicho antes? - Fue lo primero que se me ocurrió, no sabía qué decirle.
- ¿Cuándo? ¿Cuándo estabas con Adrián?- Ahora esto se asemejaba a una pelea. ¿Una pelea con declaración? No sé, pero nuestro tono de voz era bastante elevado. Sólo podía hacer una cosa.
- Lo siento. - Y sin más me acerqué a él hasta besarle, él aceptó y tras un largo beso, nos separamos.
- Te quiero Lucía.
- ¡Pizza a domicilio! - Dani abrió la puerta cargando varias cajas de pizza. - Ups, ¿interrumpo?- Dijo mirándonos.
- ¿Cuántas de nuestras declaraciones no han sido interrumpidas? - Carlos apareció detrás de él. 
- Anda, pasad. - Dije.

Los chicos y mis amigas entraron dentro con un montón de comida. Llevaban muchas pizzas, más bebida y más bolsas de patatas fritas o gusanitos. No sé si pretendían que nos acabáramos todo eso, pero algunos parecían que no habían comido en días.

- ¡Me pido el más grande! - Dijo Ana.
- Como se nota que te influyo, pero no, el más grande es para mí. - Pidió Carlos mirando apetitoso la pizza que Álvaro acababa de cortar.
- Yo creo que el más grande es para Lucía, ¿no? Que ella es la del cumple. - Me dijo Elena.
- A mí me da igual, como queráis chicos. - Dije.

Comenzamos a comer mientras hablábamos de diversos temas, la noche acababa y todos lo estábamos pasando genial. 

- Y ahora... ¡La tarta! - Exclamó Rocío.
- ¡Por fin! - Carlos y Ana aplaudieron. Sí, tal para cual.

Blas trajo un enorme pastel con dos velas indicando el número dieciocho. Los chicos cantaron el cumpleaños feliz esta vez también acompañados de las voces de las chicas y, sin poder remediarlo, me emocioné.

- Muchas gracias, de verdad. 
- De nada tonta. Anda, pide un deseo. - Y, de la mano de David, cerré los ojos y soplé las velas, estas se apagaron haciendo que todos aplaudieran. Sin duda, esa noche la iba a recordar toda la vida.



Siento no haber podido subir capítulo todo este tiempo. ¡En cuanto termine todos los exámenes os recompensaré con un montón!
¡Muchísimas gracias por leer mi novela! ¡Un beso!

Nominada a los premios Liebster Blog Award.

¡Hola a todos! En primer lugar tengo que agradecer a Natalia, (@AdoptadaDeDavid), Clara y Natalia (@ClariitahM y @NovelaAuryners) y Paula (@Paulalvarez2A) la nominación a los 'Liebster Blog Award'. ¡Muchísimas gracias de verdad!

Para quien no sepa que son los 'Liebster Blog Award' :

El 'Liebster Blog Award' es un premio virtual que permite a bloggers con menos de 200 seguidores para valorar el trabajo y esfuerzo de sus compañeros, ayudándolos además a ser más conocidos entre el público.

Ahora responderé a las preguntas que me han hecho las personas que han nominado esta novela.

En primer lugar las preguntas de Natalia (@AdoptadaDeDavid):

1.- ¿Eres nueva en esto de escribir novelas?

Sí, esta es la primera novela que escribo pero, seguramente, cuando la acabe escribiré alguna más.

2.- ¿Tienes más novelas?

No, aún no.

3.- ¿Por qué te gusta escribir novelas?

Desde pequeña me ha gustado escribir, me gusta inventar historias y que los demás las puedan leer.

4.- ¿Te basas en hechos reales o imaginarios?

En hechos imaginarios.

5.- ¿Cuántas visitas tienes?

Ahora mismo 8.211.

6.- ¿A quién le recomiendas que lea tu novela? ¿Por qué?

Recomiendo a las Auryners que la lean porque en esta historia los protagonistas también son Auryn.

7.- ¿Qué es lo que te inspira?

La música de Auryn. Siempre que no se me ocurre algo para algún capítulo pongo su música y comienzo a escribir.

8.- ¿Qué es lo que te parece más complicado de escribir?

Seguramente las escenas en las que aparecen los diez protagonistas porque me lío poniendo los nombres en los diálogos.

9.- ¿Cada cuánto subes capítulo?

Siempre que pueda. Al principio, al estar en vacaciones de verano subía uno o incluso dos al día. Cuando empezó el curso publicaba unos tres por semana, y ahora que estoy con los exámenes finales con suerte puedo subir uno a la semana.

10.- ¿A qué fandoms perteneces?

Auryn, Auryner y Mario Jefferson, Jeffersonista.

11.- ¿Te esperabas que te nominase?

Sinceramente no me esperaba ninguna nominación, yo estaba tranquila escribiendo, lo vi y la verdad que me sorprendí bastante.



Preguntas de Clara y Natalia (@ClariitahM y @NovelaAuryners) :

1.- ¿Qué prefieres, leer o escribir novelas?

Leer, porque descubro muchas más historias y no me centro sólo en la que escribo.

2.- ¿Cuándo empezaste a escribir novelas? ¿Por qué?

Este verano porque leía muchas novelas diferentes y me apetecía escribir una. Puede parecer gracioso pero la historia de esta novela la escribí a raíz de un sueño.

3.- Cuando no tienes ideas, ¿en qué buscas la inspiración?

Poniendo música de Auryn. Siempre funciona.

4.- ¿Sueles escuchar música mientras escribes?

No, siempre antes de escribir, cuando escribo no porque siempre me pongo a cantar, a pensar en la letra o algo así y acabo distraída.

5.- ¿Alguna canción que te haga pensar?

Una canción que se llama 'La cosas cambian', siempre acaba mostrándome cosas que me han pasado.

6.- ¿Cuál es tu libro favorito?

Sin pensármelo dos veces elijo 'Canciones para Paula'.

7.- ¿Cuál es tu grupo favorito de música? ¿Y tu cantante favorit@?

Grupo favorito Auryn y cantante Mario Jefferson.

8.- ¿Cuál e tu sueño por cumplir?

Sin duda ir a MCA.

9.- Lugar del mundo que quieras visitar.

California.

10.- ¿Tienes más novelas?

No, sólo esta.

11.- ¿Te esperabas la nominación?

La verdad es que no me esperaba ninguna nominación, un día vi los comentarios y la verdad que me sorprendí bastante.



Preguntas de Paula (@Paulalvarez2A):

1.- ¿Cómo llegaste a la idea de empezar a escribir una novela?

Con varias amigas. Leíamos varias novelas y decidí escribir una a raíz de un sueño que tuve.

2.- ¿Has tenido críticas malas sobre tu novela?

No, por ahora ninguna.

3.- ¿Cuánta gente te lee?

Creo que unas veinte personas más o menos. Están los que me piden que les avise cuando subo capítulo y luego gente que por Twitter o por comentarios me dice que les gusta mucho. Doy las gracias a cada uno de ellos.

4.- ¿Cuál es tu inspiración?

Fundamentalmente Auryn.

5.- ¿Canción favorita?

Tengo varias, Chasing cars, Cartas entrelazadas o Not over you.

6.- ¿Qué música escuchas?

De todo un poco, pero sobre todo pop.

7.- ¿Qué haces en tus tiempos libres?

Cuando no tengo que escrbir capítulo: salir con mis amigas, bailar o, sinceramente, hacer un poco el vago.

8.- ¿Piensas terminar tu novela o crees que te cansarás antes de terminarla?

La terminaré, eso es seguro.

9.- ¿Prenda favorita?

Pantalones pitillo, de cualquier color, me encantan.

10.- ¿Ídolos?

Auryn y Mario Jefferson y bueno, también quiero un montón a Tony Aguilar.

11.- ¿Estás contenta con la nominación?

¡Contentísima! La verdad es que no lo esperaba.



Lo que tienes que hacer cuando te nominan es:

- Nombrar el premio a la persona / blog que ha concedido el premio (a mí).
- Hacerte seguidor del blog.
- Responder a las 11 preguntas que te hace.
- Conceder el premio a 11 blog que te gusten, que acaben de empezar, que tengan pocos seguidores...
- Hacer 11 nuevas preguntas a quienes has premiado.
- Informar sobre el premio a cada uno de los blog que nomines. 


Los 11 blog que voy a nominar son:


Las 11 preguntas que hago son:

1.- ¿Cuándo empezaste a escribir?
2.- ¿Es tu primera novela o has escrito más?
3.- ¿Quién es tu escritor favorito?
4.- ¿Cuál es el libro que leerías una y otra vez?
5.- ¿Quiénes son tus ídolos?
6.- ¿En qué te inspiras para escribir?
7.- ¿Imaginabas que algún día escribirías una novela?
8.- ¿Qué haces cuando no sabes qué escribir?
9.- ¿Qué tipos de novela te gusta leer?
10.- ¿En tú novela aparecen hechos reales o ficticios?
11.- ¿Imaginabas estar nominado'


¡Muchísimas gracias por las nominaciones! Espero que os esté gustando la novela. ¡Un beso!