*Narra Álvaro*
Paseaba tranquilamente con Elena. Eran casi las dos de la tarde así que dentro de poco iríamos a mi casa a comer. Supongo que por la tarde saldríamos con los demás. Había que aprovechar que por fin habíamos vuelto de la gira y que era verano y podíamos vernos sin problema.
Mi móvil empezó a sonar, lo saqué del bolsillo y descolgué.
*Conversación telefónica*
- ¿Si?
- Álvaro estoy con Dani en...
- ¿Ya lo tenéis?- Le interrumpí.
- Sí, pero ahora eso es lo de menos. Estamos en el hospital.
- ¿Qué? ¿Qué os ha pasado? - Pregunté asustado.
- A nosotros nada... Es la madre de Dani, ha tenido un accidente hace más o menos una hora.
- Pero, ¿qué la ha pasado? ¿Está bien?
- Accidente de tráfico, un hombre conducía muy deprisa y bueno... La atropelló. El propio hombre llamó a la ambulancia y la acompañó hasta el hospital, algo es algo, pero por ahora no nos han dicho nada de su estado, dicen que en un rato nos dejarán pasar a la habitación.
- Joder... ¿Rocío lo sabe?
- Dani no tiene batería y a mí a penas me queda, necesitamos que vayáis a decírselo a ella y a los demás, yo me quedaré aquí con Dani hasta que vengáis alguno de vosotros, obviamente no le vamos a dejar solo.
- Vale, yo estoy con Elena, ahora llamaremos a los demás pero yo creo que lo mejor es que vayamos a casa de Rocío y nos acercamos a veros.
- Vale, hasta luego.
- ¡Adiós! Estate pendiente de Dani. - Colgué y le conté a Elena toda la historia. Cogimos rápidamente mi coche y fuimos a casa de la pareja.
*Narra Rocío*
No tardamos en llegar al hospital. Preguntamos en recepción cual era la habitación en la que estaba Mari Carmen. Subimos corriendo a la planta indicada y los tres encontramos rápidamente a Dani sentado en la sala de espera.
- ¡Mi niña! - Dijo cuando me vio.
- ¿Está bien? - Le pregunté.
- Aún no nos han dejado entrar a ninguno. - Me fijé en que también estaban el padre y la hermana de Dani y les saludé.
- David, ahora llegará Lucía para que podáis ir a comer algo. - Le informó Elena.
- Vale, muchas gracias chicos. - Respondió.
- Cielo no te preocupes, todo va a estar bien. - Dije tomando asiento al lado de mi pareja.
- Muchas gracias. - Me besó. Estaba triste, se podía notar a simple vista. Tenía los ojos rojos e hinchados. Me costaba verle así.
- Recuerda que siempre me vas a tener a tu lado. - Le abracé. Me apretó contra él, podía sentir como comenzaban a caerle lágrimas. Estuve abrazándole un rato hasta que una voz un tanto chillona saludó.
- ¡Hola Dani! - Se separó extrañado y sonrió al ver a aquella chica. Yo no la conocía, no era muy alta pero la verdad es que era bastante guapa.
- ¡Cuánto tiempo! - Respondió Dani.
- Casi cuatro años, ¿no? - Él asintió. - Me he enterado y bueno, quería venir a apoyaros.
- Muchas gracias Lara. - Ni idea, aunque ahora supiera su nombre no me sonaba de nada. - Ah, perdona. - Se giró y me miró. - No os he presentado. - Me cogió de la mano y me levanté. - Esta es Rocío, mi novia. - La chica sonrió falsamente, se notó bastante, y me dio dos besos.
- Encantada. - Dije.
- Igualmente. - Me contestó. Los tres permanecimos callados. - Bueno y, ¿lleváis mucho tiempo? - Preguntó ante aquel incómodo silencio.
- Un poco más de tres años. - Contesté sonriendo.
- Vaya, vaya, te olvidaste rápido de mí eh. - Respondió ella y añadió una risa bastante escandalosa. Miré a Dani pidiendo una explicación, no entendía nada. Él sólo miraba sorprendido, no sé si por lo que había dicho o por la risa que tenía la chica.
- ¡Hola chicos! - Lucía había llegado. La verdad es que lo agradecía bastante.
- ¡Lucía! - La abracé y la di un par de besos. Ella repitió lo mismo con Dani y le dijo alguna que otra frase apoyándole.
- Ella es Lara. - Dijo él presentándolas.
- Encantada. - Respondió aquella chica alegremente.
- Bueno, me voy con David a comer algo, que ya tiene bastante hambre. ¡Hasta luego! - La pareja se despidió y se alejaron hambrientos por el pasillo del hospital. Decidí sentarme con Álvaro y Elena, no parecía que me fuera a llevar muy bien con esa chica.
- ¿Qué tal está? - Me preguntó Álvaro.
- Para qué engañarte, le veo bastante mal. Espero que dentro de poco le dejen pasar a verla porque aún no les han informado a penas del estado de su madre.
- Vaya...
- Oye y, ¿quién es esa? - Preguntó Elena.
- Se llama Lara, creo que fueron pareja.
- ¿Pareja? No Rocío, son amigos, desde hace bastante tiempo, pero nunca han sido pareja, tranquila. - ¿Entonces por qué habría dicho ese 'te olvidaste rápido de mí'? - Pero no te fíes mucho de ella, a mí nunca me pareció que le hiciera bien a Dani. - Me susurró.
- ¿Son ustedes de la familia de Mari Carmen? - Preguntó un doctor que salía de la habitación de ésta.
- Sí. - Respondió Dani el primero. Estaba nervioso.
- Tenemos alguna que otra noticia. - Continuó el médico.
- ¿Se pondrá bien? - Preguntó Noelia igual de nerviosa que su hermano.
- Aún es pronto para saberlo. Está en coma ha sido un golpe bastante fuerte, pero está estable. A lo largo de esta semana se recuperará.
- Gracias doctor. - Dijo como pudo el padre de Dani. Me fijé en Lara, se inclinó para abrazar a mi rubio.
- Rocío, ¿avisas a Dani y nos vamos a tomar algo? Aún no hemos comido. - Me propuso Álvaro.
- Vale, voy a decírselo. - Me acerqué interrumpiendo el abrazo, al final iba a ser buena idea eso de ir a comer.
- Rubio, dicen Álvaro y Elena que si vamos a la cafetería a comer algo. - Mostré la mejor de mis sonrisas, para animarle y para fastidiar a la otra.
- Vale. ¿Te vienes con nosotros Lara? - No, no, no, no se viene, pensé.
- Gracias, pero ya he comido. Además me tengo que ir ya a casa. Mañana me paso por aquí para volver a verte. - Se despidió con dos besos, sólo a él, conmigo se despidió moviendo la mano. Me huelo problemas...
- ¿Te pasa algo? - Me preguntó Dani que podía notar mi enfado.
- No, nada cielo. - Me besó y los dos seguimos a la pareja de morenos a la cafetería.
- Yo tengo mucha hambre. - Dijo Elena al ver toda la barra con comida.
- Yo no, no tengo ganas de comer. - Añadió Dani.
- Tienes que comer. Sé que ahora no te apetecerá hacer nada pero tienes que comer, feo. - Le respondí.
- Tonta. - Le besé y cada uno pedimos nuestra comida y nos sentamos en la mesa libre más cercana.
- Chicos, en cuanto terminemos de comer vendrán Clara y Blas, ¿vale? - Nos informó Elena.
- No hace falta que acabéis viniendo todos, salid por ahí anda.
- Dani, somos tus amigos, vamos a estar apoyándote siempre y ahora necesitas que estemos contigo más que nunca.
- Gracias Álvaro.
Casi una hora después volvimos la sala de espera delante de la habitación de la madre de Dani. Llegaron Blas y Clara, que estuvieron apoyándole a él y a su familia. Un poco más tarde el doctor nos dijo que podíamos entrar a verla, así que entraron Dani, su hermana y su padre dentro de la habitación.
- Nunca le había visto así. - Nos contó Clara.
- Bueno, yo le conozco desde mucho antes y la verdad es que se le ve bastante mal, pero tenemos que esperar, el accidente ha sido hoy y por lo que os dijeron antes, ella iría mejorando y seguro que el rubiales estará como antes.
- A mí lo que me preocupa es lo que pueda hacer Lara, no me ha dado muy buena impresión y por lo que dijo Álvaro, tendría que ir con cuidado con ella. - Dije.
- ¿Quién es Lara? - Preguntó Clara. Blas decidió contestarla. La verdad es que nos contó muchas de las cosas que le pasaron con Dani, se conocía la historia perfectamente, y si antes no me fiaba, ahora mucho menos.
Me encantaa tu novelaa!! Escribes super biien de verdad, haces que en algunos momentos se me ponga la piel de gallina, me creo lo qe escriibes(: Jajaja
ResponderEliminarEnorabuena guapa(:
¡Muchísimas gracias! Me alegro de que te guste. ¡Un beso enorme! (:
EliminarDenadaa(: Para cuando el proximo capitulo?? Lo necesiitoo yaa!! 1besoo guapa!!
ResponderEliminar