*Narra Dani*
Ya habíamos llegado todos al local que habíamos alquilado para la fiesta de Lucía. Eran más de las doce y teníamos casi todo listo. David había ido a recoger a Lucía, nos dijo que tenía que ir a darle otra sorpresa a ella.
- Globos, ¿dónde están los globos? - Preguntó Clara.
- ¿No están en una de las bolsas que he traído? - Respondió Elena con otra pregunta.
- Los he cogido yo, ¡están aquí! - Las dos miraron a Ana, que con Carlos empezó a inflar todos los globos.
- Vale, entonces no queda nada, ¿no? Están los globos, la comida y la bebida, todo lo del escenario está listo, los regalos están ahí... ¿Falta algo?
- Falta que te relajes un poco Clara. - Blas se acercó a ella y la besó. Sí, seguramente ahora ella estaría mucho mejor.
- ¿Para qué se ha ido tan pronto David? - Preguntó Ana.
- Me dijo que iba a darle una pequeña sorpresa a Lucía. Ella ya sabe que íbamos a estar aquí un rato, así que quería hacerla algo de lo que no sospechara nada. - Respondí.
- ¡Qué mono! - Dijo Rocío.
- ¿Y yo soy mono? - Pregunté poniendo morritos.
- ¿Tú me has hecho alguna sorpresa por mi cumple?
- ¡Pero si fue en marzo! ¡Ni siquiera estábamos saliendo!
- Excusas. Podríais haber dado un concierto en mi casa tranquilamente...
- ¡Qué boba que eres!
- Pero me quieres.
- No sabes tú cuánto...
- ¿Mucho?
- ¿Sólo mucho? - Pregunté.
- ¡Y luego decís de Elena y de mí! - Interrumpió Álvaro desde el otro lado de la sala.
- ¡Tú a inflar globos con Carlos! ¡Venga, venga! - Respondí.
*Narra Lucía*
- ¡David! - Le abracé nada más verle.
-¡Ay! ¡Que te me haces mayor! - Dijo achuchándome.
Seguimos hablando como de costumbre y llegamos a ese parque cercano a mi casa que tanto me gustaba, había muchas flores de distintos colores y siempre me había parecido precioso. Hoy no había nadie, quizás pasaban un par de personas de vez en cuando, pero en ese momento sólo estábamos David y yo.
- Necesito que te tapes los ojos. - Se paró y me dio un pañuelo para poder tapármelos.
- ¿Para qué? - Pregunté extrañada.
- Es una sorpresa... - Le hice caso y me puse el pañuelo de manera que, lo poco que podía ver, lo veía negro. - Dame la mano, no te vayas a caer. - Volví a hacerle caso y entrelacé sus dedos con los míos. Ya estaba en las nubes.
- ¿Falta mucho? - Me agobiaba esa sensación de no poder ver nada.
- ¡Ya hemos llegado! - David se puso detrás de mí y me desabrochó el pañuelo que llevaba atado en la cabeza. Abrí los ojos y vi que, en la enorme parte de césped, David había colocado una gran sábana, sobre ella había varias velas encendidas y también había preparado fresas con chocolate para que los dos las comiéramos.
- ¡Es precioso David! Muchísimas gracias. - Nos volvimos a abrazar.
- No se dan. ¡Muchas felicidades tonta!
Nos pusimos a comer las fresas, ¡había muchísimas! Lo estábamos pasando genial y entonces... David cogió chocolate y me manchó en la cara, muy cerca de la boca.
- ¡No vale! - Nos 'peleamos' hasta que conseguí acabar encima de David para que no se moviera.
- ¿Te crees que has ganado? - Preguntó desafiante.
- Yo creo que sí, ¿no crees? - Respondí segura.
- No, porque puedo... ¡Hacerte cosquillas! - Él comenzó a hacerme cosquillas. Yo intentaba escabullirme, pero me resultaba imposible.
- ¡Para! ¡Que ya me duele la tripa de tanto reír! - Solté otra carcajada más.
- Pero porque es tu cumpleaños, ¡si no no te librabas! - Los dos nos volvimos a sentar sobre la manta, recuperando la posición que teníamos al llegar. - Espera, te he manchado aquí. - Se fue acercando lentamente hacia mí hasta quitarme el chocolate de la cara besándome. Nuestros labios habían estado demasiado cerca. El móvil de David comenzó a sonar. Lo cogió y se alejó para hablar tranquilamente. Al terminar la conversación que tuvo por teléfono, volvió al lugar en el que estaba sentada.
- Nos tenemos que ir, aún queda alguna sorpresa más... - Asentí y los dos recogimos todo lo que él había traído. Empezamos a caminar, yo le seguía nerviosa. Tenía pinta de ser un cumpleaños perfecto.
*Narra Ana*
- ¿Ya le habéis avisado? - Pregunté.
- Sí, le acabo de llamar. - Respondió Dani.
- Vale. ¿En cuánto tiempo estarán aquí más o menos?
- Me ha dicho que en unos diez minutos. Así que no tardarán mucho en llegar.
- Vale pues, vosotros cuatro - señalé a los cuatro chicos.- ir preparándos para cantar y nosotras terminamos de colocar esto un poco. - Todos me obedecieron y terminamos de organizar la sorpresa. Esperábamos que a la cumpleañera le gustara y que después de tantos líos estos últimos días, algo saliera bien.
Pocos minutos después vimos como la puerta del local comenzó a abrirse poco a poco. Observamos como entraba Lucía con las manos de David tapándola los ojos para que aún no pudiera ver nada. En ese momento, los cinco empezaron a cantar el cumpleaños feliz con Lucía ya pudiendo ver la sala. Nosotras nos limitábamos a mirar la escena, preferíamos no estropear la canción.
- ¡Cumpleaños feliz! - Terminaron de cantar.
- ¡Muchísimas gracias chicos! - Vimos como una Lucía emocionada fue corriendo a abrazarles, Clara sacó la cámara justo a tiempo para poder inmortalizar el momento, por suerte Rocío había grabado lo demás.
- ¡Mis chicas! - Lucía se giró y esta vez nos abrazó a las cuatro. Intuía que se acercaba una buena noche.
*Narra Lucía*
Globos, serpentinas, comida, bebida, mis cuatro mejores amigas y Auryn cantándome el cumpleaños feliz. Lo mejor de todo era que no, no era un sueño. Aún seguía algo extrañada por lo que había ocurrido antes con David pero, lo mejor sería olvidarlo, no nos llegamos a besar así que no tengo que seguir dando más vueltas a nada.
Pasamos un buen rato hablando y riendo con las bromas de Blas y Carlos y bueno, algún de otro tropiezo de Clara o Elena. Decidí mirar el reloj. Eran casi las cinco y media de la tarde. Entre tanta conversación, tanta risa y tanta comida, se me había pasado volando.
- Bueno, ahora queda lo mejor, ¿no? - Comenzó a decir Elena.
- ¿Todavía hay más? - Pregunté.
Los chicos se levantaron de sus sillas y subieron al pequeño escenario que habían montado entre todos. Cada uno cogió un micrófono.
- Todo esto va para ti Lucía. - Pronunció David.
Empezaron a cantar. Primero Siempre estás ahí, después Still, Me gusta y por suerte, porque si no me quedaba sin lágrimas, empezaron a cantar canciones como Don't give up my game, Heartbreaker o Better than me.
Un rato después terminaron y cada uno me dio su regalo.
- ¡El mío primero! - Pidió Rocío,
- ¡Si hombre! ¡Que yo me lo había pedido antes de que llegara! - Protestó Ana.
- Pues nada, ¡el mío primero! - Elena se abrió paso entre el corrillo que habían hecho a mi alrededor y consiguió darme su regalo. Parecía como cuando éramos pequeñas y siempre nos peleábamos por ver de quién abríamos primero el regalo.
- ¡Muchísimas gracias! - Dije al comprobar que Elena me había regalado mi colonia favorita. Seguidamente fui abriendo todos los regalos. Al final la mayoría era ropa que me encantaba, todos habían acertado. Sin duda, estaba siendo el mejor cumpleaños de mi vida y eso que aún faltaba lo mejor.
Buenas, tu novela ha sido nominada a los premios Liebster Award, lee más aqui: http://tuspropiasaventurasjuntoaauryn.blogspot.com.es/ un besito.
ResponderEliminar¡Hola! Te hemos nominado a los premios Liebster Blog Award :) ¡Aquí tienes la información! http://imposibles7058.blogspot.com.es/
ResponderEliminar¡Felicidades!
¡Hola! Te he nominado a los liebster awards, mira lo que tienes que hacer en mi blog ;) http://porunavidadiferente.blogspot.com.es/2013/11/nominada-los-liebster-awards.html
ResponderEliminar