domingo, 10 de noviembre de 2013

Capítulo 29.

*Narra Ana*

Álvaro se acercó a abrir la puerta. En los demás se podía comprobar que estábamos bastante nerviosos, tanto por la reacción que pudiera tener Álvaro, como por la que pudiera tener la persona que esperaba al otro lado de la puerta.

- Hol... ¿Tú qué haces aquí? - Menudo recibimiento daba Elena...
- No, más bien, ¿qué haces tú aquí? Yo he llegado hace un rato. - Estábamos atentos a la conversación, que escuchábamos todos desde el salón.
- Pues mira, mejor me voy. - Perfecto, el plan ha fallado. O no...

Después de que Elena dijera eso escuchamos pasos, pero la puerta no se cerraba. Segundos después oímos un portazo. Todos esperábamos que Álvaro volviera a entrar en el salón, pero no fue así.

- ¿Se han ido los dos? - Preguntó Clara.
- No sé, espera. - Blas se levantó de la silla que había ocupado y se asomó a la puerta. - Efectivamente, Álvaro también se ha ido.
- Uh... La que se va a liar... - Dije.
- ¿Liar? ¿Por qué? Se reconcilian, seguro. - Apostó David.
- ¿Pero tú has visto lo enfadada que venía Elena? Si salen bien las cosas van a estar hablando un buen rato... - Contesté.

*Narra Elena*

Precioso todo. Perfecto de verdad. Yo que vengo felizmente a intentar pasar una buena tarde con los demás y me lo encuentro. Estaba claro, lo habían planeado ellos. 
Iba metida en el ascensor, descendiendo hasta la planta cero. No sé qué haría después. Supongo que aprovecharía que Carlos vivía en el centro y me iría a ver alguna que otra tienda.
Llegué al piso deseado y alguien me abrió la puerta.
- Vaya, graci... ¿Y ahora por qué me sigues? 
- ¿Por qué no?
- Que me contestes. ¿Por qué me sigues?
- Necesito una respuesta.
- Vamos a ver Sergio, ¿no te quedó claro que no te quiero volver a ver nunca más?
- Anda ya, ¡pero si ya no estás con el chico ese!
- ¡Que me da igual! Gracias a ti no estoy con Álvaro, fue por tu culpa.
- Ya, ya lo sé.
- Ah, ¿y lo dices tan tranquilo?
- ¿No ves que eres lo único que quiero?
- Pues yo también, así que yo me iría yendo...
- ¿Álvaro? - Salí del ascensor.
- Vaya, ¿así que ya está otra vez unida la pareja feliz?
- Vamos a ver Sergio... Tú quieres que te vuelva a dar, ¿no?
- ¿Sabes qué? Paso. Ya lo dejaréis y vendrás llorando a mí.
- Más quisieras. - Murmuré. Y así, sin más, Sergio salió del edificio dejándonos a Álvaro y a mí solos en el rellano.
- Vamos. - Álvaro abrió la puerta del ascensor indicando que pasara dentro con él.
- Yo me voy, ya me has oído antes.
- Vamos, he dicho. - Me repitió.
- Ya te he dicho que me voy.
- Pues nada, te obligo. - Él me agarró del brazo y me metió en el ascensor. En el fondo, por muy enfadada que pudiera estar por lo que me dijo, me apetecía pasar un rato con él.
- El cuarto. - Álvaro buscó el botón que indicaba el cuarto piso y lo pulsó. Yo, apoyada sobre una de las paredes de el estrecho ascensor, crucé los brazos. - Bueno, ¿y qué hacía ese otra vez aquí?
- Espera, ¿me preguntas a mí?
- No, hablo con mi barba. ¿A ti qué te parece?
- Ah, no sé, como en mí no se puede confiar...
- Lo siento, ¿vale? Me pasé.
- Ya, ya lo sé.
- ¿Por qué estás tan borde?
- Entiéndelo. Estoy enfadada, igual que tú ayer. - Contesté mirando al suelo.
- Por lo menos mírame, ¿no? - Levanté la mirada y le miré a los ojos.
- ¿Contento? - Él sonrió. Perfecto, miraba sus preciosos ojos verdes y encima me sonreía. ¿Cómo podía seguir enfadada si eso era lo que echaba de menos?
- Mucho. ¿Sabes? ¿Por qué no olvidamos todo este lío? - El ascensor paró. Ninguno de los dos préstamos atención a eso.
- ¿Y lo dices ahora?
- Mejor tarde que nunca. - Hizo que sonriera. - Ves, así estás mucho mejor.
- Álvaro, ¿por qué? ¿Por qué ayer discutías conmigo y hoy estás tan tranquilo?
- ¿Te crees que no estaba enfadado al verte al abrir la puerta? También me ha dolido que dijeras que te ibas y eso, ha sido lo que me ha hecho reflexionar. - Se paró un instante. - Me duele pedirte perdón y que sigas igual de enfadada, como si no te hubiera dicho nada.
- ¿No te das cuenta de que eso es lo que me hiciste a mí?
- Y también por eso te pido perdón. - Me cogió una mano.
- Álvaro... Ya hemos llegado. - Quise salir del ascensor, pero él se puso contra la puerta impidiendo mi salida.
- Vamos Elena, ¿en serio?
- ¿En serio qué?
- ¿En serio te parece tan difícil olvidar este problema?
- Sigo sin entender por qué has cambiado tan rápido de opinión, no sé, es raro.
- ¿Aún no lo entiendes? - Me cogió de la otra mano. - Entiende que si he salido detrás de ti hace unos minutos ha sido porque no creo que haya ningún problema que sea más importante que lo que hemos vivido. - Tenía razón.
- Lo siento... - Hizo que me emocionara.
- No, no, no. No llores. - Me secó la lágrima que caía por mi mejilla. - Yo ya he olvidado esto, ¿vale? Lo último que recuerdo es... - Se paró a pensar.- Esa conversación por teléfono, ¿recuerdas? ¡Hasta Dani se quejó de que nos 'peleáramos' por quién quería más a quién! - Contesté riendo. - Así mejor. Gracias por esa sonrisa.
- ¿Gracias?
- Sí, porque esa ha sido una de las razones por las que sonrío yo.
- Anda, ven aquí. - Me acerqué a él y le abracé. 
- ¿Sólo un abrazo? - Me preguntó aún entre mis brazos. Yo no respondí. - Bueno, tampoco hace falta que digas nada. - Buscó mi boca. - Te quiero. - Nuestros labios rozaron al hablarme. - Nunca lo olvides.- Terminé besándole yo, siempre me provocaba para que acabara besándole y esta vez no iba a ser diferente.
Alguien abrió la puerta del ascensor.

- ¡Lo sabía! ¡Estos lo arreglaban! - Dijo David al vernos juntos.
- ¿Ya hasta hacíais apuestas? - Pregunté.
- Puede ser... - Contestó Carlos.
- Anda, ¡vamos a dar una vuelta! - Dijo Ana.
Todos bajamos y salimos del edificio. Pasamos la tarde bastante bien.

*Narra Lucía*

[Cuatro días después]

- ¡Cumpleaños feliz, cumpleaños feliz, te desea tu pastelito, cumpleaños feliz! - Y eso fue lo primero que escuché al despertarme. Bueno, miento, primero sonó en móvil porque él me había llamado.
- ¡Muchas gracias tonto!
- Anda, baja abajo, tengo una sorpresa...
- ¡Dame cinco minutos!
- ¡Vale! - Colgué y me vestí corriendo. Bajé y ahí me estaba esperando David. ¿Qué me querría decir?

1 comentario:

  1. Holi peciosa me encanta:) teng una novela por si quieres pasarte y leerla esta empezada :) si lees podrias comentar porfavor besitos :) y gracias vida http://aurynerssiempremaisusialmu.blogspot.com.es/2013/11/capitulo-4dia-inesperado.html?m=1

    ResponderEliminar