*Narra David*
- Chicos, cierran en media hora, ¿recogemos y vamos a ducharnos y cambiarnos? - Propuso Lucía después de mirar la hora.
- Sí, mejor vamos ya, que luego está lleno de gente. - Añadió Ana.
- Pues entonces vamos. - Dijo Álvaro levantándose de la toalla.
- ¡Con lo agusto que estoy yo aquí! - Protestó Clara, que seguía tumbada sobre su toalla.
- Anda enana, vamos. - Blas se incorporó y se acercó a ella. Acto seguido comenzó a hacerle cosquillas.
- ¡Blas! - Consiguió decir entre carcajadas. - ¡Para!
- Venga pareja, que tenemos que irnos. - Les dije mientras observaba la escena.
- ¡Si es él! - Dijo Clara intentando levantarse.
- Ya, ya... - Contestó Ana mientras le tendía la mano para poder incorporarse.
Veinte minutos después los cuatro chicos esperábamos en la salida a que salieran las demás. Como era de esperar, tardarían más que nosotros.
- ¿Se lo habrá dicho ya? - Pregunté al resto.
- ¿Quién? - Preguntó Carlos algo despistado.
- ¿Quién va a ser? ¡Dani! - Respondió Blas riendo.
- ¡Ah! Pues no sé, supongo que sí. - Dijo el rubio esta vez enterado del tema.
- Hombre, tiempo no le ha faltado. Yo creo que ya lo habrán hablado. - Opinó Álvaro.
- ¿Y ella que le habrá dicho? - Seguí con mis preguntas.
- No sé, hasta que no les veamos no sabremos nada.
- Bueno Blas, tampoco creo que ella le haya rechazado, ¿no?
- Álvaro, ten en cuenta que ella es aún más joven, quizá es muy pronto.
- Y sin el quizá... - Susurré.
- Callaros, ahí vienen las chicas. - Nos advirtió Carlos.
- ¡Ha sido su culpa! - Gritó Ana señalando a Elena mientras salían del polideportivo.
- ¡Encima! Ha sido culpa de mi flequillo, que no me hacía caso y claro, yo tengo que salir decente a la calle.
- Anda tonta, ¡pero si tú estás bien de todas formas! - Le dijo Álvaro cogiéndola de la mano.
- Eso lo dices porque me quieres, si me hubieras visto antes cambiarías de opinión. - Contestó la morena.
- Lo que hace un flequillo eh... - Rió Clara.
- Sabes que es el flequillo. - Respondió Elena remarcando el 'el'.
- ¡Usted perdone! - Contestó Clara acompañada de otra carcajada.
- Bueno, cuando dejéis de hablar de peluquería nos ponemos de acuerdo para volver. - Dijo Carlos intentando poner orden.
- ¿Cogemos los coches y cenamos en mi casa? - Propuso Álvaro.
- ¡Vale! - Respondimos casi todos a la vez.
- ¡Pues vamos! - Hicimos caso al moreno de la barba y, dividiéndonos en los coches, fuimos a su casa para poder cenar agusto.
*Narra Dani*
- ¿Llamamos a los demás? Seguro que ya han salido de la piscina. - Me dijo Rocío.
- Vale. - Contesté sacando el teléfono de mi bolsillo.
*Llamada telefónica*
- ¿Diga?
- Hola David, ¿habéis salido ya de la piscina?
- Sí, estamos de camino a casa de Álvaro, vamos a cenar allí todos, veniros si queréis.
- Vale, en media hora más o menos estamos allí.
- ¡Perfecto! Oye... ¿Cómo ha ido todo?
- Luego os cuento...
- ¿Seguro? Eso no suena muy bien.
- Ahora os veo y os cuento David, ¡no me seas impaciente!
- Vale, vale. ¡Adiós!
- ¡Hasta ahora! - Colgué y me acerqué a Rocío.
- Se van a cenar a casa de Álvaro, ¿vamos?
- Sí, vamos con ellos.
Tuvimos que volver cada uno en nuestro coche. No nos fiábamos de dejar uno de los dos tan lejos de casa.
Mientras conducía me puse a pensar en lo ocurrido horas antes. Sabía que ella me quería pero, no pareció una respuesta muy clara. Rocío no estaba convencida y podía notarlo. Lo mejor sería hablar con ella.
Media hora después los dos conseguimos aparcar no muy lejos de la casa de nuestro amigo. Cada uno bajamos de nuestro coche y comenzamos a andar.
- Rocío...
- Dime.
- ¿Estás segura? - Pregunté parándome y mirándola.
- Sí...
- No, dime la verdad, si hay algún problema no pasa nada cielo.
- No es eso... No sé... Creo que es un poco pronto... Me refiero a la edad...
- Supondría que lo dirías. Si quieres podemos esperar. Yo te lo he propuesto hoy pero puede suceder en unos años. - Rocío levantó la mirada y calló un momento. Acto seguido se acercó a mí y me abrazó.
- Te quiero, ¿vale? Te quiero mucho Dani.
- Yo también pequeña. - Me besó. - ¿Entonces? ¿Te parece bien?
- Estoy segura Dani. Aunque sea una locura, estoy segura. - Contestó sonriéndome.
- ¿De verdad? - Pregunté emocionado.
- Por supuesto. - Volvimos a besarnos y seguimos de camino a casa de Álvaro. Iba a ser una buena noche.
*Narra Clara*
- ¡Voy yo! - Dijo Álvaro alzando la voz después de que llamaran al timbre. Poco después Rocío y Dani entraron y nos saludaron a todos.
Charlamos un rato y después nos sentamos todos en una gran mesa dispuestos a cenar. Yo ocupé mi sitio entre Blas y Rocío.
- ¿Al final que ha pasado esta mañana? ¿Qué te tenía preparado Dani? - Pregunté a Rocío. Sin contestarme acercó su mano enseñándome un anillo de compromiso.
- Eso es lo que tenía preparado.
- ¡No puede ser! - Chillé. - ¡Enhorabuena! - Abracé a mi amiga haciendo que el resto se quedara contemplando la escena. Por parte de los chicos todo estaba claro, pero mis otras tres amigas seguían sin entenderlo.
- Clara compórtate anda. - Dijo Lucía bromeando.
- ¡Que se nos casan! - Exclamé alegre. Los ojos de las dos morenas y la rubia se abrieron como platos.
- ¿De verdad? - Preguntó Ana mirando a su derecha, donde se encontraba Dani.
- ¡De verdad! - Afirmó él levantándose de la mesa con su ahora prometida. - Pretendíamos decíroslo luego, pero bueno, el caso es que sí, nos casamos.
- ¡Enhorabuena! - Elena se levantó de la mesa y abrazó a los dos a la vez. ¡Hacían tan buena pareja!
Después de varios besos, abrazos y felicitaciones seguimos cenando.
- Oye, ¿y si hacemos algo especial para aprovechar estos días antes de que volváis a la gira?
- ¡Podemos ir al sitio de las tirolinas! Que escalabas y esas cosas. - Respondió Ana.
- A escalar... - Repitió Elena mirándome. Las dos empezamos a reírnos escandalósamente. Otra vez no nos entendían.
- Mejor lo de escalar no... - Conseguí decir una vez que había dejado de reír.
- Clara y yo haríamos el ridículo de una manera bastante notable.
- No hace falta que lo juréis, ya tuve bastante cuando íbamos con el instituto. - Dijo Lucía que también empezaba a reírse.
- Bueno, pues a escalar vosotras dos no, pero ese sitio estaba bien.
- A mí me gusta la idea de Ana. Podemos ir mañana, ¡pero hoy hay que celebrar lo de estos dos! - Nos dijo Blas.
Terminamos de cenar y comenzó la fiesta. Sin duda iba a ser una noche para recordar.
AAAAAAHHHHHH LO SABIAA !! TE LO DIJEE JAJAJAJA TANTANTATAN TANTANTATAN (musica de boda aunque no lo parezca) jajajajaja (:
ResponderEliminarJajajajajajaja(:
Eliminar